Adam McKay: ''La derecha miente a los trabajadores con el racismo o el nacionalismo, pero al menos les habla. La izquierda ni eso''
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21 Diciembre 2021

Adam McKay: ''La derecha miente a los trabajadores con el racismo o el nacionalismo, pero al menos les habla. La izquierda ni eso''

El director de 'No mires arriba', cómico y conciencia moral de las nuevas inmoralidades, imagina en su nueva película lo que pasaría si de repente se acercara un meteorito a la tierra. Es fábula y puntual descripción del desastre que vivimos

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Loco, como el borracho, el niño o incluso el payaso, dispone al menos del beneficio de la sinceridad. O así lo mantiene eso tan elitista que es el saber popular. Adam McKay (Filadelfia, 1968) lleva años haciéndose el loco con una vehemencia infantil más propia de un borracho. Y a fuerza de perseverancia ha acabado por convertirse en la verdadera conciencia moral de un país y una sociedad con cierta tendencia a la inmoralidad. Empezó disfrazado de payaso como ideólogo del mítico programa Saturday night live y ahora estrena en Netflix No mires arriba (en la plataforma el día de Nochebuena), un gran guiñol sobre la incompetencia mundial, el populismo, las derechas alternativas, el cambio climático, las noticas falsas y... un meteorito. Tras destripar la crisis de 2008 de la mano de la sorprendente La gran apuesta y después de reventar la biografía de Dick Cheney en El vicio del poder, ahora le toca el turno a las consecuencias del trumpismo internacional que no cesa. Todo de ello de la mano del más despampanante rosario de estrellas que ha dado Hollywood: de Meryl Streep a Leonardo DiCaprio pasando por Jennifer Lawrence o Jonah Hill no falta nadie. Nos atiende vía zoom y vía zoom nos advierte del asco que le da zoom. «Loco», decía Chesterton, «no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón». Será eso.

Una película de catástrofes sobre la catástrofe de la realidad en que vivimos ¿es una genialidad o una redundancia?

Es lo segundo. En realidad, cuando me plateé escribir el guión simplemente me limité a contar lo que estaba pasando delante de mí. El meteorito que se viene encima en No mires arriba es el cambio climático obviamente. Tenemos la ciencia, sabemos el modo de combatir el calentamiento global, sabemos que acabará con nosotros si no actuamos... pero nos negamos a hacer nada ni a tomar ninguna medida. Estamos buscando todo tipo de excusas para que nos explote en la cara. Sí, definitivamente, en la era de la información, hemos perdido la capacidad más elemental de comunicarnos.

Su película, como las dos anteriores, es una comedia, pero también es muchas más cosas. Usted mismo ha dicho en alguna ocasión que es cualquier cosa menos una comedia.

La realidad es tan absurda y macabra que ha dejado de hacer gracia. La realidad ha cambiado tanto y se ha vuelto tan surrealista, tan ajena a las reglas, que los géneros convencionales ya no sirven. En mis tres últimas películas intento simplemente encontrar un modo apropiado de comunicarme. Son documentales pero ficcionados. Son comedias, pero en un sentido tan amplio que son ya otra cosa. En esta película te ríes, aunque todo lo que ocurre es para echarse a llorar. Lo único que quiero es unir a las personas. Todos estamos de acuerdo en que el mundo se ha vuelto loco en muy poco tiempo y de eso te puedes reír, claro, pero no puedes perder de vista que en verdad es aterrador.

El director Adam McKay.El director Adam McKay.

¿Cómo cree que ha cambiado el mundo desde la derrota de Trump?

Nada. Aún seguimos en eso que podríamos llamar de manera genérica Era Trump. Para resumir hablamos de él, pero Bolsonaro, Erdogan o todos sus aprendices en todos los países del mundo siguen ahí. Son líderes demagógicos con una tendencia a la caricatura y que responden al mismo impulso obsceno. No están ahí en absoluto por casualidad, lo están por dinero. En Estados Unidos, por ejemplo, el partido demócrata es tan corrupto y tan débil que, en realidad, no ha logrado nada importante. Sinceramente, creo que se dan todas las condiciones para que Trump o alguien exactamente igual a él vuelva al poder. Nos obsesionamos con las personas y no, el problema es otro. Es como la comida rápida. El fenómeno lo inventamos nosotros, pero ya está en todo el mundo. No quiero llamarlo trumpismo. Eso es dar al personaje demasiado crédito.

Pero imagino que la izquierda también será responsable de lo que está pasando...

Bueno, el problema es que en Estados Unidos, no sé en España, la izquierda ha dejado de existir. Lo que entendemos por izquierda aquí, el Partido Demócrata, es la derecha en cualquier parte del mundo. Lo que ha pasado es que la política es desde hace tiempo asunto de las grandes corporaciones. El dinero, la cantidad ingente de dinero que entró en política, castró a la izquierda, les quitó su razón de ser. Si la izquierda no se dirige a la clase trabajadora, ¿para qué sirve?

¿Entonces?

Entonces tenemos una izquierda que no dice nada a los trabajadores y una derecha que les miente descaradamente. Pero al menos se dirige a ellos, aunque sólo sea para intoxicarles de mentiras. En eso han demostrado ser inteligentes. ¿Cuál es la receta de la derecha? Pues racismo, nacionalismo, uso libre de las armas y un sentido del orgullo macabro. Es basura, pero es fácilmente comprensible.

Todo lo que plantea es desolador. ¿Ve alguna esperanza?

Quiero creer que la película habla de eso: de esperanza. El miedo es el más destructivo de los sentimientos. Hay que dejar de tenerlo y actuar con urgencia. Estamos a tiempo.


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