Boris Johnson: ''El Pacto del Clima de Glasgow es la sentencia de muerte para el carbón''
15:38
16 Noviembre 2021

Boris Johnson: ''El Pacto del Clima de Glasgow es la sentencia de muerte para el carbón''

El primer ministro británico asegura triunfalista que la COP26 ''es el principio del fin del carbón'' aunque la maniobra de China e India para suavizar el texto final empañó la cumbre. En lo que coinciden detractores y defensores del acuerdo es en que ''hay que ir más allá de Glasgow''

Las claves de la COP26 ¿Qué supone el acuerdo alcanzado en la Cumbre del Clima? Fin de la COP26 Un acuerdo "imperfecto" salva la Cumbre del Clima: "Todo el mundo ha cedido" Mujeres indígenas "Ha sido la cumbre del clima más excluyente"

Los defensores y detractores del acuerdo final de la COP26 coinciden al menos en un punto: la necesidad de "ir más allá de Glasgow" y de avanzar hacia una reducción más drástica de las emisiones en esta década para mantener realmente al alcance la meta de un aumento máximo de la temperatura global de 1,5 grados a finales de siglo (respecto a la que había al inicio de la era industrial).

En un tono triunfalista, y en rueda de prensa desde Downing Street, Boris Johnson declaró el domingo por la tarde que el mundo "está avanzando inequívocamente en la dirección correcta" y aseguró que el Pacto del Clima de Glasgow será recordado como "el principio del fin del carbón. Es su sentencia de muerte", reiteró.

El premier quitó pólvora a la maniobra de última hora de India y China para sustituir la palabra "eliminar" por "reducir progresivamente" las centrales térmicas de carbón alegando que "a ningún país se le puede obligar firmar lo que no desea" y que "así es como funciona la diplomacia". Admitió sin embargo que su reacción positiva por los logros en dedorestación y emisiones de metano se vio "teñida de decepción" ante la evidencia de que "ahora les toca a los países elevar sus compromisos".

Compareció junto a Johnson el presidente de la COP26, Alok Sharma, que el sábado se atragantó ante los micrófonos ante el accidentado final y este domingo advirtió que los países vulnerables han tomado nota de la actitud del primer y tercer emisor mundial de CO2.

El propio Sharma recalcó, sin embargo, que al principio de la cumbre "nadie pensaba que iba a ser posible incluir el carbón" y reconoció que llegó a pensar que no sería posible llegar a un acuerdo, por las fricciones norte/sur surgidas a última hora por cuenta de los "daños y perjuicios" a los países más vulnerables.

En una comparecencia previa, el presidente de la COP26 recalcó que el objetivo de 1,5 grados sigue vivo pero con el "pulso débil", con la esperanza de algo así como una respiración asistida en la COP27 que Egipto acogerá en 2022, donde se espera que los países en desarrollo puedan jugar en su propio terreno y resolver las asignaturas pendientes de Glasgow, que son muchas.

Del compromiso de los países ricos de aportar 100.000 millones de dólares anuales de financiación internacional para la acción climática al reconocimiento tácito de las compensaciones por "daños y perjuicios" a los países vulnerables, pasando por planes nacionales más ambiciosos y alienados con un recorte global de las emisiones del 45% en esta década y por una renovada determinación para ir más alllá de la "reducción progresiva" del carbón y de los subsidios "ineficientes" a los combustibles fósiles (como figura en el Pacto del Clima de Glasgow tras el intenso forcejeo final).

Frans Timmermans muestra la foto de Kees, su nieto de un añoFrans Timmermans muestra la foto de Kees, su nieto de un añoREUTERS

"Esto no para aquí, no ha hecho más que empezar", declaró en caliente Frans Timmermans, el vicepresidente de la Comisión Europea que lanzó en el último momento su dedo acusador contra India y China por suavizar al máximo la referencia a los combustibles fósiles: "¡No matéis este momento!".


Ante las críticas contra la UE por su falta de visiblidad en Glasgow, Timmermans subió el listón emocional en el último acto mostrando al público en su móvil la foto de su nieto Kees: "Tendrá 31 años en 2050 y quiero que viva en un mundo habitable. Si fallamos en los próximos años, tendrá que luchar por el agua y por los alimentos. Esa es la cruel realidad a la que nos enfrentamos".

"Nos estamos hundiendo"


El otro golpe de escena en el último acto lo protagonizó Simon Kafe, el ministro de Exteriores del minúsculo país de Tuvalu en el Pacífico, perfectamente trajeado y con el agua hasta las rodillas en el dramático video con el que se dirigió al plenario: "Nos estamos hundiendo. Esta es una imagen de la vida real a la que nos enfrentamos los países de las naciones-isla. Para nosotros, el cambio climático es una cuestión de supervivencia".

Simon Kofe, ministro de Relaciones Exteriores de Tuvalu, grabó un mensaje dentro del aguaSimon Kofe, ministro de Relaciones Exteriores de Tuvalu, grabó un mensaje dentro del agua@achandftv

Como en el Acuerdo de París, la voz de los estados-isla resonó en el "momento de la verdad". La batalla fue en aquella ocasión la barrera de 1,5 grados; esta vez vez ondearon la bandera de la "justicia climática", considerada por los grupos ecologistas como una de las batallas perdidas en Glasgow.


"Los países ricos no pagarán su deuda histórica del clima y los líderes han fallado ante la "eliminación" de los combustibles fósiles", declaró Rachel Kennerley, responsable de campañas internacionales de Amigos de la Tierra. "El camino hacia 1,5 grados es más difícil después de Glasgow, cuando debería haber servido para hacerlo más fácil".


"El acuerdo es insatisfactorio, los compromisos siguen siendo insuficientes y no evitan los peores efectos del cambio climático", advirtió Florent Marcellesi, coportavoz de Verde EQUO. "Al mismo tiempo, y gracias a la presión de la juventud, el Pacto de Glasgow mantiene viva la llama de una mayor ambición climática en línea con el Acuerdo de París. Para ser creíble y llegar a tiempo, cada país -incluyendo España- debe pasar de forma urgente de las promesas a los hechos".

El delegado chino para el clima, Xie Zhenhua, con John Kerry, enviado especial de EEUUEl delegado chino para el clima, Xie Zhenhua, con John Kerry, enviado especial de EEUUGETTY


Para Laurence Tubiana, artífice del Acuerdo de París y al frente ahora de la European Climate Foundation, Glasgow deja una sensación ambivalente: "A pesar de la crisis del Covid, se ha acelerado la acción, se ha recortado el bache hacia 1,5 grados y el carbón está finalmente en el texto. Pero hay mucho más por hacer, los anuncios de la primera semana deben concretarse en políticas reales y hay que hacer frente finalmente al petróleo y al gas".

Para Asad Rehman, al frente de la coalición COP26 que reunió a más de 100.000 manifestantes en las calles de Glasgow, el acuerdo es sin embargo "una absoluta traición" para la gente y "una operación de lavado verde del Gobierno británico y los países ricos". "Es inmoral que se hable aquí del futuro de nuestros hijos y nietos cuando los niños del sur global están sufriendo ahora", dijo Rehman. "La COP ha fallado a la hora de mantener viva la aspiración de 1,5 grados y ha allanado el camino a los 2,5 grados".


Etiquetas:  #Boris #Johnson #El #Pacto #del #Clima #de #Glasgow #es #la #sentencia #de #muerte #para #el #carbón

COMENTARIOS