Brasil, en busca de culpables para el medio millón de muertos por Covid-19
22:46
20 Junio 2021

Brasil, en busca de culpables para el medio millón de muertos por Covid-19

Una comisión especial en el Senado investiga los posibles delitos cometidos por el Gobierno Bolsonaro en su gestión negacionista de la pandemia

Mirada del corrersponsal Brasil vuelve a pasar hambre Pandemia Brasil sale a la calle contra Bolsonaro y en defensa de las vacunas

La playa de Copacabana de Río de Janeiro amaneció el domingo con 500 rosas rojas en recuerdo al medio millón de víctimas que el cCovid-19 ya dejó en el país. Según los datos oficiales del Ministerio de Salud, ya perdieron la vida 500.800 brasileños y hay más de 17,8 millones de casos confirmados. Las muertes están aumentando, con una media cercana a los 2.000 fallecidos diarios, y si se mantiene este ritmo en pocos meses Brasil superará a EEUU y se convertirá en el país del mundo más golpeado por la pandemia, a pesar de que es el noveno en población. Entre las rosas colocadas en la arena, un cartel invitaba a la reflexión: '¿Dónde nos equivocamos?'.

La protesta en la playa, organizada por la ONG Rio de Paz, quería ser un homenaje a las víctimas, pero también un grito de protesta, como explicó a EL MUNDO su presidente, Antônio Carlos Costa: "Los números de la pandemia en Brasil son inaceptables. La falta de lágrimas del presidente en la pandemia es una cosa asustadora. Ayer llegamos al medio millón de muertos y no se pronunció sobre lo que está pasando. Es el momento de que la sociedad brasileña responda la pregunta de este cartel. La sociedad tienen que entender que se equivocó; parte de ella dio apoyo efusivo, incondicional, fanático, al presidente. La cúpula de este Gobierno debería ser apartada de la vida pública", lamentaba.

Bolsonaro llamó "maricas" a quienes siguieron las recomendaciones sanitarias y se quedaron en casa por miedo a morir, e incluso llegó a hacer bromas imitando a pacientes entubados con dificultad para respirar. La cantidad de gestos irrespetuosos es larga, y combustible fácil para la indignación, pero en las últimas semanas algo se está moviendo en Brasilia más allá de los comunicados públicos, las recogidas de firmas y las peticiones de 'impeachment' caídas en saco roto.

El Senado instauró una comisión de investigación especial para aclarar los posibles delitos cometidos por el Gobierno en la gestión de la crisis. No se trata sólo de omisión o negligencia. El relator de la comisión, el senador Renan Calheiros, explicó en repetidas ocasiones que el principal objetivo es averiguar si el negacionismo de la pandemia era un pretexto para que el virus se propagara lo más rápido posible, para alcanzar la llamada 'inmunidad de rebaño' cuanto antes, a pesar del enorme coste en vidas. Quedarse de brazos cruzados formaría parte de plan.


"Aún no podemos decir que hubo genocidio, todavía no", dijo tras las primeras semanas de interrogatorios, aunque acabó comparando la actitud de los altos cargos del Gobierno con la de los mariscales del nazismo en el Tribunal de Nuremberg", presentándose como salvadores de la patria mientras la Historia probó que formaron parte de una maquinaria de muerte".


De momento, la comisión ya llegó a conclusiones importantes, como que el Gobierno ignoró al menos 53 correos electrónicos de Pfizer ofreciendo millones de vacunas. La farmacéutica entró en contacto por primera vez en agosto del año pasado, con el objetivo de convertir a Brasil en un "escaparate" de la vacunación en el mundo, pero el Gobierno se mostró indiferente y sólo firmó el primer contrato de compra en marzo de este año. Bolsonaro es uno de los pocos líderes mundiales que puso en duda la eficacia y seguridad de las vacunas, que podrían haber llegado meses antes y haber salvado miles de vidas.


El Gobierno también tardó meses en responder a las alertas que llegaban de Manaos avisando que los hospitales se estaban quedando sin cilindros de oxígeno, lo que provocó el colapso total de los hospitales de la capital de Amazonas en enero. Mientras tanto, se invirtieron cantidades ingentes de dinero y mucha energía diplomática en conseguir cientos de millones de dosis de cloroquina, cuando toda la comunidad científica ya había descartado la eficacia de este medicamento para pacientes con covid-19. También se demostró la existencia de un 'gabinete paralelo' que asesoraba a Bolsonaro diciéndole lo que quería oír, al margen de los pareceres técnicos del Ministerio de Salud.


De testigos a investigados

De momento, 14 altos cargos del Gobierno han pasado de ser testigos a investigados por la comisión del Senado, entre ellos el actual ministro de Salud, Marcelo Queiroga y su predecesor, el general Eduardo Pazuello. Cuando la comisión termine sus trabajos elaborará un informe que podría servir de base para que la Fiscalía denuncie formalmente a la cúpula del Ejecutivo. Tampoco se descarta llevar a Bolsonaro ante la Corte Penal Internacional de la Haya, donde ya se enfrenta a otras denuncias por la masacre de los pueblos indígenas.

En paralelo a los avances en el Senado, la indignación también empezó a tomar las calles del país. El sábado, por segunda vez en menos de un mes, la oposición movilizó a cientos de miles de personas en más de 300 ciudades de todo Brasil.


Etiquetas:  #Brasil #en #busca #de #culpables #para #el #medio #millón #de #muertos #por #Covid #19

COMENTARIOS