El suceso se produjo cuando agentes policiales le requisaron un coche que les pareció sospechoso porque tenía casi caída la matrícula trasera. Entonces, el hombre les explicó que había tenido un choque con otro vehículo, pero, al abrir la puerta para entregar la documentación, se le cayó un cuchillo de 35 centímetros de largo que justificó utilizar para defenderse.