Bruselas ignora las reclamaciones de España para frenar la crisis del recibo de la luz
16:44
13 Octubre 2021

Bruselas ignora las reclamaciones de España para frenar la crisis del recibo de la luz

No aborda limitar los precios máximos, reformar el mercado mayorista o disociar el coste del gas del recibo, pero aboga por explorar la idea de reservas conjuntas para reducir la volatilidad

Paquete de mínimos y justo lo que España lleva avisando semanas que no quería, no es suficiente y resultaría decepcionante. La Comisión Europea ha presentado este miércoles su toolbox, una batería de ideas, sugerencias, propuestas básicas y recordatorios de qué se puede hacer o se debería hacer para intentar luchar contra la subida del recibo de la luz. O, quizás más bien, para paliar sus efectos pues las ideas a corto plazo pasan por rentas de apoyo a los hogares, ayudas de Estado a las empresas afectadas o bajadas de impuestos quirúrgicas.

España, junto a Francia, Grecia y otros países pide, exige, muchas más "audacia y contundencia" pero no encuentra receptividad. El Gobierno ha liderado una campaña no muy habitual en la UE para intentar convencer a sus socios y las instituciones de la necesidad de hacer algo sin precedentes para una "crisis sin precedentes", pero de momento no lo consigue. En la Unión hay 20 países que han tomado medidas nacionales o van a hacerlo, pero siete no han hecho nada para reducir el recibo o compensar sus efectos. E incluso entre los que han movido ficha, como Alemania y los nórdicos, hay más preocupación por mantener la transición verde que cualquier otra cosa. También ayuda beneficiarse indirectamente de carbón más barato, como Berlín, pero no es la única razón.

España quería romper los esquemas. Buscar opciones, como existían en legislaciones precedentes, para poner un precio máximo al megavatio hora, que en un tiempo no podía pasar de 180 euros (cuando el coste real era cercano a 40) y ahora se mueve cerca de los 300. Quiere un mecanismo que permita sacar el precio del gas, que está disparado en todo el continente, del proceso para fijación del mix energético, una disociación insólita pero, según Moncloa, posible. También parecía inimaginable poner en coma el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, que fija un 3% de déficit máximo y una deuda del 60%, y sin embargo se hizo sin problemas ni quejas por la pandemia. Y eso querría ver Pedro Sánchez durante unos meses para frenar la escalada.

Falta de consenso

Pero las opciones son más, abordando directamente una reforma del mercado mayorista, pues con la legislación actual los gobiernos nacionales tienen un margen de actuación limitado y no pueden intervenir en la fijación, por oferta y demanda. "Según el diseño actual del mercado, el gas sigue fijando el precio total de la electricidad cuando se despliega, ya que todos los productores reciben el mismo precio por el mismo producto cuando entra a la red. Existe un consenso general de que el modelo actual de fijación de precios marginales es el más eficiente, pero se justifica un análisis más detallado", es lo máximo que concede Bruselas tras la enorme presión de estas semanas.

La resistencia es clara. No hay consenso entre los 27 y no hay apoyo en la Comisión Europea, que siga teniendo como prioridad su agenda verde. Los mensajes desde la capital comunitaria son que en el primer trimestre de 2022 la situación se tranquilizará y los precios bajarán. No como los niveles anteriores, sobre todo con un invierno frío, pero bajarán. Creen además que los beneficios de los mercados de emisiones (ETS), de hasta 26.300 millones entre agosto de 2020 y 2021 dan efectivo a los gobiernos para paliar los efectos de las subidas. Insisten en medidas, sí, centradas en aliviar la carta de los hogares más vulnerables, social y económicamente. Pero no quieren revoluciones en un mercado cuya composición, liberalización y razonable homogeneización ha llevado 25 años.

"El aumento de los precios de la energía en todo el mundo es un motivo de grave preocupación para la UE. A medida que salimos de la pandemia y comenzamos nuestra recuperación económica, es importante para proteger a los consumidores más vulnerables y apoyar a las empresas. La Comisión está ayudando a los Estados miembros a tomar medidas inmediatas para reducir el impacto este invierno. Al mismo tiempo, identificamos otras medidas a medio plazo para garantizar que nuestro sistema energético sea más resistente y más flexible para resistir cualquier volatilidad futura. La situación actual es excepcional y el mercado interior de la energía nos ha servido bien durante los últimos 20 años", ha dejado claro la comisaria responsable de Energía, Kadri Simson, "pero debemos estar seguros de que seguirá haciéndolo en el futuro cumpliendo el Acuerdo Verde Europeo, impulsando nuestra independencia energética y cumpliendo nuestros objetivos climáticos", ha añadido este miércoles

El único elemento claro en el que las propuestas de España están recogidas es en el de la constitución de reservas conjuntas de gas. El Ejecutivo propuso, en una carta firmada por las vicepresidentas Calviño y Ribera, que la UE haga con el gas lo mismo que hizo con las vacunas para el Covid: compras conjuntas y almacenaje conjunto para frenar la volatilidad en los momentos de tensiones y shock, algo que Bruselas ve con buenos ojos, como todo lo que suponga darle más competencias y poderes. Ahora la UE tiene capacidades para almacenar el 20% del gas que usa anualmente, pero no todos los países tienen instalaciones o capacidades para ello, algo problemático cuando el 90% del suministro llega de fuera y está sujeto a la geopolítica o a las decisiones políticas o estratégicas de Gobiernos no democráticos. Así que se aboga por explorar una vía que, en todo caso, sería lenta y exigiría una coordinación, unas instalaciones y unas interconexiones que no estarán disponibles a corto plazo.

Ayudas a hogares y empresas

El Colegio de Comisarios de la UE se ha pronunciado a favor de medidas de apoyo a los hogares más vulnerables, a ayudas para las empresas y sectores más castigados o reducciones de impuestos muy focalizadas. Pero también muestra su apoyo a las inversiones en renovables y medidas de eficiencia energética, mientras "evalúa el diseño del mercado de la electricidad", un compromiso deliberadamente vago y abierto. Entre las sugerencias a medio plazo está "pedir a los reguladores europeos de la energía (ACER) que estudien los beneficios e inconvenientes del diseño del mercado eléctrico existente y propongan recomendaciones a la Comisión", pero el plazo es desalentador para las exigencias de la vicepresidenta Ribera: "cuando sea pertinente", dice la propuesta presentada hoy.

Pero no hay nada nuevo en su maqueta y no hay medidas legislativas, ni se las espera antes de final de año y la decepción en Madrid es manifiesta y ningún secreto. Las advertencias han sido reiteradas pero no todos los socios ven el mismo peligro que detecta Moncloa, de pérdida de confianza en la transición verde o ante la posibilidad de protestas sistemáticas como ocurrió con los Chalecos Amarillos en Francia.

La Comisión ha empaquetado una lista de lo que se puede hacer o lo que muchos ya han hecho. No aporta dinero, cambios en el marco, mecanismos creativos. Simplemente recuerda que se pueden dar cheques compensatorios o eliminar la carga de esos bonos sociales mediante los ingresos por el mercado de ETS. O impedir, como ya ocurre en muchos países por ley, los cortes de la luz o calefacción durante el invierno. Igualmente, beneficios fiscales para las rentas más bajas, apretar par garantizar transparencia en los mercados internacionales, investigar comportamientos anticompetitivos o facilitar la financiación de renovables, si bien fuentes europeas explican que no se han detectado casos de manipulación de precios como sospecha España que se han producido con los ETS donde los precios se han disparado y donde Madrid ve movimientos sospechosos de los fondos de inversión.

"La transición a las energías limpias es el mejor seguro contra los choques de precios en el futuro y debe acelerarse", ha reiterado la comisaria Simson, que mañana acudirá al Parlamento Europeo y la semana que viene explicará a los ministros de Energía sus ideas. Los jefes de Estado y de Gobierno lo discutirán en profundidad también en un Consejo Europeo a finales de la semana que viene, una reunión que se prevé intenta y en la que Pedro Sánchez quiere forzar un debate de fondo y no sólo de parches. Es la única opción para lograr un giro y un enfoque comunitario muchísimo más agresivo, algo que parece francamente complicado ahora mismo.


Etiquetas:  #Bruselas #ignora #las #reclamaciones #de #España #para #frenar #la #crisis #del #recibo #de #la #luz

COMENTARIOS