Cuaderno de viaje de la nueva literatura japonesa
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9 Enero 2021

Cuaderno de viaje de la nueva literatura japonesa

Lanzamientos. Aumenta el número de novedades procedentes del país mientras sigue recuperándose su vasto legado

Decadencias. Japón vuelve a estar de moda

En noviembre de 2020, Geoplaneta comenzó a publicar en español The Passenger, una revista de viajes en formato libro, de origen italiano y repleta de reportajes literarios, en la que cada volumen está dedicado a un país. En los próximos meses aparecerán monográficos sobre Turquía y la India, pero el primer número, no por casualidad, versó sobre Japón. En el sector editorial, el Sol Naciente es un valor seguro: hay un público numeroso, fiel y nunca saciado -como ocurre en la gastronomía o en la moda- que siente atracción por todo lo nipón, y eso explica que haya en nuestro mercado una oferta nada despreciable de ficción, ensayo y, por supuesto, manga, lo suficiente para tenernos entretenidos durante todo el año, o toda la vida.

Y, sin embargo, la literatura japonesa que nos llega, a pesar de que los índices muestren un incremento en la producción -en 2020, pese a la pandemia, la oferta de manga nuevo no varió apenas con respecto al año anterior-, es una muestra testimonial de todo lo genera la industria doméstica. De hecho, muchas figuras importantes de las letras japonesas, actuales o pasadas, o se han conocido tardíamente en España, o permanecen aún sin publicar.

Por ejemplo. Seicho Matsumoto, a quien se considera el Raymond Chandler nipón. «Cuando era joven, devoraba sus novelas», cuenta Hideo Yokoyama. «No puedo afirmar que me influyera profundamente, pero su mirada serena sobre el ser humano ha sido una pauta en mi forma de escribir». Matsumoto se empezó a conocer aquí en 2014, cuando Libros del Asteroide publicó El expreso de Tokio, un original de 1958.

Hay literaturas orientales que están en peor situación -la escasez de obras chinas o indias es más flagrante-, pero eso no significa que esté todo el espectro cubierto en cuanto a clásicos japoneses, y mucho menos en obra contemporánea. La distancia cultural y la dificultad del idioma, por supuesto, influyen. Pero también hay que tener en cuenta que, si se abriera de verdad el grifo, nuestro sector podría ahogarse.

Los grandes hitos están cubiertos. La editorial asturiana Satori, que sólo publica libros japoneses o sobre Japón, recuperó hace poco la gran novela épica medieval Heike monogatari, y es fácil acceder a clásicos como La novela de Genji, Cantares de Ise o la integral de haikus de Matsuo Basho. Más cerca en el tiempo, en español podemos leer a premios Nobel como Kenzaburo Oe o Yasunari Kawabata, así como a contemporáneos como Sushaku Endo, Yukio Mishima o Junichiro Tanizaki, cuyo ensayo Elogio de la sombra es un best seller silencioso y de goteo constante. Tras años de olvido, también se ha recuperado parte de la obra de la generación de principios del siglo XX, encabezada por Natsume Soseki, Ogai Mori o Chiyo Uno, al calor del éxito de la de finales de siglo, la de Banana Yoshimoto y Haruki Murakami.

La publicación de Seis-cuatro no es baladí: es una potente apuesta editorial de Salamandra que se enmarca no sólo en la moda perenne de la novela negra, sino en ese conjunto de novedades japonesas que, cada año, se abren hueco en los anaqueles. Algunas comparten el género: La policía de la memoria, de Yogo Owada, es un noir más metafísico que criminal que publicará Tusquets en febrero y Alfaguara proseguirá la publicación de la obra de Hiromi Kawakami, una autora que inicialmente descubrió la editorial Acantilado con su éxito El cielo es azul, la tierra blanca (2011), y que ahora comparte catálogo con otra escritora cuyas ventas se cuentan por millones en Japón, Kyoichi Katayama. El nuevo título de Kawakami, De pronto oigo la voz del agua, con la catástrofe de Fukushima en el trasfondo, llegará a finales de marzo.

Plaza & Janés propone para enero a otro autor joven de éxito en Japón, Toshizaku Kawaguchi, con el lanzamiento de su novela Antes de que se enfríe el café. La nueva generación de los 70 y 80 está razonablemente cubierta con la edición de novelas de Yuko Tsushima -Impedimenta publicó en junio su aclamada Territorio de luz- y Yoko Tawada, autora de Memorias de una osa polar (Anagrama), y sin embargo, esto es sólo el anticipo de una marea mayor que, si el mercado español así lo demanda, irá fluyendo en los próximos años.


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