El salto de Joao Félix: un preparador personal en Ibiza, silencio en el mercado y ''la cabeza tranquila''
16:42
4 Agosto 2022

El salto de Joao Félix: un preparador personal en Ibiza, silencio en el mercado y ''la cabeza tranquila''

El portugués inicia su cuarta temporada en el Atlético, convencido de que, esta vez sí, puede convertirse en la bandera del equipo.

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Un señor de cabello escaso y canoso, vestido con atuendo deportivo, observaba ayer atentamente cuanto ocurría en el campo 4 del Cerro del Espino de Majadahonda. Eran poco más de las 9.30 de la mañana. El hombre se cruzó de brazos y clavó la mirada sobre uno de los pupilos de Diego Pablo Simeone. Carlos Sequeira apenas parpadeaba por no perderse cualquier mínimo gesto de su hijo. Cualquier movimiento sobre la hierba de Joao Félix, que intercambiaba bromas en portugués con Reinildo, durante el entrenamiento matinal previo al tercer amistoso del Atlético: el Trofeo Ramón de Carranza, frente al Cádiz (21.00). La tarde anterior, su hermano Hugo (18 años), que quiere seguir sus pasos en el Benfica, no perdía detalle.

El sábado pasado, en Oslo, Joao disputó ante el Manchester United sus primeros minutos desde el 17 de abril. Una lesión muscular (isquiotibiales del muslo izquierdo) le apartó de la escena con seis decisivos partidos por delante, ya que el Atlético aún no tenía cerrado su billete para la Champions. Venía de anotar seis goles y regalar dos asistencias. De ser decisivo, al fin, en un mes y medio descomunal que coincidió con el despegue definitivo de su equipo en el amanecer de esa archinombrada Liga de 14. Cuentan que Joao habría estado disponible de haberse jugado el pellejo sus compañeros en esas dos últimas jornadas, ante Sevilla y Real Sociedad. Incluso quiso apuntarse a ese fin de fiesta, pero Simeone lo consideró innecesario, toda vez que el objetivo ya estaba cumplido. No había motivo para forzar.

Por eso no volvió a disputar un partido hasta el pasado sábado. Fue poco más de media hora, pero acabó siendo crucial. Suyo fue el tanto de la victoria, dejando clavado a De Gea, con un disparo desde fuera del área. También un regalo que Saúl no acertó a embocar. O una entrada a ras de césped para recuperar un balón, a unos metros de Simeone. La sonrisa del técnico argentino se afiló. Un golpe en el arranque de la pretemporada, en Los Ángeles de San Rafael, había retrasado los tiempos en la puesta a punto del luso, ausente en el primer amistoso ante el Numancia. En Noruega confirmó lo que había insinuado en los entrenamientos.

Griezmann, de amenaza y socio

Joao inicia su cuarta temporada en el Atlético. Lo hace en medio de un verano atípico para él, ya que, por primera vez (y no es casual), su nombre no ha sido pasto de rumores. Hace un año, por ejemplo, fue petición inicial del Barcelona para que el trueque con Griezmann pudiera ser posible. La solicitud siempre recibió la negativa desde la zona noble rojiblanca, que apostó personalmente por él, con ese sonoro pago al Benfica de 127,2 millones. Su conexión con el francés, pese a que su regreso escoció de primeras, no está bajo sospecha. Al contrario. El portugués ha agradecido y puesto en práctica muchos de sus consejos. Incluso ha llegado a dar la cara en público por Antoine. Aquella noche de marzo, en Old Trafford, se cambiaron simbólicamente las camisetas.

Joao, además, está convencido de que, esta vez sí, puede ser el mástil del equipo y, además, serlo con regularidad. La misma idea que sostienen en los despachos del Metropolitano y en el cuerpo técnico. En cierto modo, por eso cada mañana de sus vacaciones en Ibiza, a las nueve en punto, un preparador físico le esperaba. Su fortaleza física nada tiene que ver ya con la del quebradizo chaval que llegó a Madrid en 2019.

Un Mundial con Cristiano

Durante estos tres cursos, las lesiones le han puesto zancadillas. Hasta 31 partidos se ha perdido por diversas dolencias, como la de ese maltrecho tobillo derecho que le obligó a pasar por el quirófano en 2021 y que le obligaría a iniciar el curso con tres jornadas de retraso.

Y aunque esa última temporada fue, entre lesiones y sanciones, la que menos minutos ha disputado como rojiblanco (1.944 minutos), resultó ser, también, el más elocuente sobre el desorbitado potencial y la adaptación al equipo

«Llegué joven, aunque todavía lo soy, pero crecí mucho. Estoy seguro de que voy a crecer más. Tengo la cabeza tranquila y cuando es así las cosas salen de forma natural», reflexionaba tras su ilusionante media hora en Oslo. Allí no estuvo su compatriota Cristiano Ronaldo, cuyo nombre ha salpicado la sobremesa veraniega rojiblanca, más por la necesidad de encontrar un cobijo de Champions que por el interés del Atlético. Si todo transcurre con normalidad, coincidirá (y luchará por un puesto) con CR en ese Mundial de Qatar, el primero en su carrera, donde tendrá una competencia feroz (Diogo Jota, Bernardo Silva, Bruno Fernandes...). Para eso se prepara Joao. Y lo primero, lógicamente, es ser la bandera de su equipo.


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