Enric Mas, entre el conformismo y la ambición: ''Hay que jugar al ataque''
22:16
11 Julio 2022

Enric Mas, entre el conformismo y la ambición: ''Hay que jugar al ataque''

El balear, que hasta ahora permaneció a la expectativa, esquivó caídas y sólo cedió en el prólogo: es octavo a 33 segundos del podio. Llegan los Alpes y alza la voz: ''Trataré de unirme a la fiesta''.

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Como desafiando a los críticos, Enric Mas sonríe y lanza proclamas que, de momento, no concuerdan demasiado con el conformismo, su habitual actitud en carrera. El día de descanso en la bella Morzine, ya en el corazón de los Alpes donde el Tour atisba su primera hora de la verdad -hoy, final en Megeve, prolegómeno de media montaña de dos de las etapas clave-, el balear hace repaso físico y mental y no hay rasguños más allá de ese prólogo danés. Tampoco hubo alardes, pero las piernas funcionan y ni tan mal: es octavo en la general, a 1:50 del intratable Tadej Pogacar, pero a sólo 33 segundos de un podio que sería un éxito.

Porque Primoz Roglic, que este lunes tomaba el sol en la piscina de su hotel mientras los parapentes coloreaban las montañas que han de escalar, perdió tantas opciones en aquella caída en los adoquines. Y Daniel Felipe Martínez se dejó 16 minutos camino de Les Portes du Soleil el domingo. Y Guillaume Martin dijo adiós por el covid. Como Ben O'Connor y Jack Haig por otros motivos. Y Aleksandr Vlasov y Alexey Lutsenko sufren. Tantas quinielas de favoritos ya hechas pedazos.

Así que Mas, que sólo tiene 27 años, que ya ha hecho un quinto (2020) y un sexto (2021) en la Grande Boucle, se intuye vivo, con más opciones que nunca. Y él mismo pronuncia lo que todo el mundo piensa: «Para estar en el podio hay que atacar». En estos días en los que Pogacar y Vingegaard ya anticiparon su duelo a base de zarpazos, el líder del Movistar siempre estuvo a la expectativa, séptimo en La Planche, noveno en Les Portes du Soleil. Nada de pelear por las bonificaciones o los triunfos, pero salvando el día y también los infortunios que otras veces la arruinaron. Camino de Longwy, Vlasov se le cayó justo delante y el español esquivó el asfalto por la misma casualidad que otras veces echa todo por la borda.

"Las etapas favorables"

«Diría que las sensaciones son parecidas a otros años. Cierto es que el año pasado, justo antes del primer día de descanso en Tignes, me caí, y eso me lastra mucho. El cuerpo se me hincha rápido y la cabeza ya no va como tiene que ir», recordaba el lunes Enric, en la rueda de prensa telemática desde el hotel del Movistar, con esa confianza que le da su virtud de ir siempre de menos a más en las grandes vueltas: «Ahora vienen las etapas más favorables».

Es la capacidad de resistencia, de autocontrol, de ahorro de energías, de apoyo en el equipo lo que, a la vez, le hace permanecer entre los mejores y desesperar al aficionado. Enric no ataca, asciende por eliminación. Aunque esta vez quizá tenga que variar su guion quien sólo luce en su palmarés una etapa en una Grande (en La Gallina, en la Vuelta de 2018): «Es poco probable que del primero al quinto fallen cuando ya ha pasado una semana. Si no juegas al ataque, te quedas donde estás».

Esa lucha por el podio será con Geraint Thomas, con el propio Roglic, con Simon Yates, con David Gaudu, con Romain Bardet. Rivales feroces en las rampas, más allá de los dos que parecen predestinados a pugnar por el trono. En esas aguas revueltas, es donde pretende sacar provecho. En su mente está. Y lo confiesa en voz alta, incluso desafiar al rey Pogacar, por qué no. «Si Jumbo e Ineos mueven la carrera contra Tadej, trataré de unirme a la fiesta. Tiene que ser desde lejos, y en una etapa de estas locas en la que se va todo el día a tope. Hay que pillarle desprevenido y sin equipo».

En la espalda de Mas reposan las pocas esperanzas del ciclismo español en este Tour de fuegos artificiales. Pero también recae otra responsabilidad, la de la permanencia en el World Team (la primera categoría del ciclismo UCI) del único equipo nacional en ella. Hasta final de temporada, el Movistar pugnará por no ser uno de los que descienden cada tres años. Lotto Soudal, Israel, BikeExchange y Education First se antojan como sus grandes rivales por evitar un drama.


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