España, un país de jefes
17:39
4 Abril 2021

España, un país de jefes

Siete de cada diez trabajadores tiene un superior, pero ningún subordinado a cargo

La mayor parte de los trabajadores españoles tiene jefe, pero ningún subordinado. En concreto, casi siete de cada diez trabajadores se encontraban en esta situación en 2020. Del total de ocupados contabilizados el año pasado, el 10,1% no tenía jefes ni subordinados (trabajador independiente), el 6,2% era encargado, el 6,4% director de una empresa pequeña, departamento o sucursal, otro 7,2% era mando intermedio, y el 0,5% ocupaba un puesto de director de empresa grande o media. Así se desprende de la Encuesta de la Población Activa (EPA) correspondiente a 2020.

El porcentaje de empleados, es decir, de trabajadores con jefe y sin subordinados, retrocedió siete décimas respecto a 2019, situándose en el 68,9%, mientras que el porcentaje de mandos intermedios escaló una décima y el de ocupados independientes subió siete décimas.

El porcentaje de altos mandos en determinados sectores supone ya un lastre para muchas empresas. En particular, en la banca existe una elevada concentración de cargos y de derechos adquiridos, como despacho propio, que hace complicada la reconversión de algunas entidades. Entre los grandes bancos españoles, por ejemplo, uno de cada seis empleados es un alto mando.

La brecha de género se mantiene y la proporción de hombres directores supera en 3,7 puntos la de las mujeres en las empresas de pequeño tamaño, mientras que el de varones ocupados sin jefes ni subordinados sobrepasa en 3,9 puntos el porcentaje de mujeres. Ellas, por el contrario, superan a los hombres en los puestos de empleados en 11,3 puntos.

En 2020, con motivo de la pandemia, el número de ocupados se redujo en una media de 576.900 personas, hasta situarse en 19.202.400 personas. Los más afectados por este retroceso de la ocupación fueron los establecimientos de menor tamaño: los de 1 a 10 trabajadores perdieron 512.700 empleados en 2020, mientras que los de 1 a 49 trabajadores destruyeron 196.400 puestos de trabajo.

Por contra, los establecimientos de 250 o más trabajadores incrementaron su cifra de ocupados en casi 150.000 personas el año pasado, en tanto que las empresas de 50 a 249 trabajadores sumaron 32.600 personas a sus plantillas.


Etiquetas:  #España #un #país #de #jefes

COMENTARIOS