Guía para comprobar si un asteroide destruirá tu planeta próximamente (te adelantamos que NO)
10:52
7 Enero 2021

Guía para comprobar si un asteroide destruirá tu planeta próximamente (te adelantamos que NO)

De vez en cuando la prensa se llena de titulares sobre el posible impacto de un asteroide, no obstante, suelen ser falsos. Aquí te enseñamos cómo comprobarlos tú mismo.

Es posible que hayas leído acerca de un asteroide que, según la NASA, destruirá nuestro planeta el 6 de abril de 2020. La noticia ha dado la vuelta a todo el ecosistema mediático nacional e internacional (nosotros mismos hemos publicado una noticia al respecto). Sin embargo, es todo un bulo. A los más aficionados a la ciencia es posible que esto no les sorprenda demasiado. Los titulares protagonizados por asteroides apocalípticos a punto de chocar con la Tierra son tristemente frecuentes y cada pocos meses aparece alguno.

Por supuesto, huelga decir que todos esos vaticinios del pasado fallaron, seguimos aquí y aquellas colisiones, o no sucedieron, o se consumieron a medida que atravesaban la atmósfera, o simplemente no tenían un tamaño significativo. En este caso ocurrirá lo mismo con 2009 FJI, llegará el 6 de abril de 2022 y pasará de largo sin rozarnos siquiera. Pero, entonces ¿cómo es posible que la NASA falle tanto con sus alertas? La respuesta es sencilla: la NASA no suele tener nada que ver con estas noticias, aunque tienda a aparecer en ellas.

“Lo dice la NASA”

Si algo lo dice la NASA, automáticamente suena bastante mejor y más creíble, hay que reconocerlo. Este efecto se conoce como “falacia de autoridad” y por mal que suene no siempre se utiliza de forma voluntaria. El peligro de estas noticias es ese, precisamente. Que no hay voluntariedad de engañar tras ellas, sino presión por publicar lo que muchos otros medios ya están publicando. Esto no es salvedad, pero ayuda a entender cómo se propagan estas noticias, desde los tabloides extranjeros hasta nuestra prensa, y posteriormente de un medio español a otro.

Si uno bucea en la prensa rastreando el artículo original encuentra una falta de enlaces que deberían hacernos sospechar. Aquello que dice la NASA no suele aparecer correctamente referenciado, pero ¿y si fueron declaraciones hechas por un experto en privado? Podría entenderse la falta de enlaces y la necesidad de que unos se hicieran eco de otros, pero aquí está el problema, porque la NASA debe hablar como agencia, sus expertos, de forma individual, pueden ser empleados, colaboradores, etc. pero no tienen potestad para afirmar tales cosas con seguridad.

Hablamos de una colisión que podría acabar con nuestra especie, según aseguran algunos titulares. Sería un verdadero escándalo que, teniendo esta información y siendo vox populi, la NASA no diera (ni hubiera dado ya) una rueda de prensa y emitiera un comunicado oficial para aclarar las cosas sobre una catástrofe de proporciones astronómicas. Pero ¿y si sí lo ha comunicado y no estoy siendo capaz de encontrarlo en internet? Por suerte, esto es extremadamente fácil de comprobar, solo hay que saber dónde buscar y aquí os dejamos el enlace adecuado.

Cuando hablamos de un asteroide que podría acabar con la Tierra tal y como la conocemos, no deberíamos tener que buscar demasiado para encontrarnos con la noticia, es algo que conviene poner en primera plana de una agencia espacial como la NASA, que teóricamente ha dado la noticia. Por ese mismo motivo, lo más rápido y sencillo es entrar en la Escala de Turín, una alternativa a la escala de Palermo que nos ayuda a cuantificar la posibilidad la peligrosidad y en la que 2009 JF1 tiene un valor de 0.Foto: Mortadelo2005 (nombre del dueño)

La segunda condición es su magnitud absoluta (H), que es algo más difícil de entender. Básicamente, es una forma de clasificar el tamaño de los objetos en función de su brillo. Concretamente para saber cuál sería su luminosidad si estuvieran a 10 parsecs de la Tierra (aproximadamente 31.000.000.000.000 de kilómetros) y no hubiera nada que apantallara la luz entre ellos y nosotros. La magnitud absoluta mínima para considerar a un objeto como potencialmente peligroso es 22 H. Transformar esto en metros es algo más complicado porque depende de la composición de la superficie del objeto y cuánta luz rebote en él, pero imaginando que refleje el 15% que le llegue, 22H equivaldrían a algo menos de 100 metros de diámetro.

Esta medida, sin embargo, no es una estimación perfecta. En el caso del 2009 JF1 su magnitud absoluta es de 27, pero su diámetro es de 13 metros (no 130, como se indica en algunos medios) De hecho, estos datos pueden comprobarse en el mismo enlace de Sentry de la NASA. Estos conceptos los detallamos hace algunos meses en otro artículo llamado “La gran mentira del asteroide potencialmente peligroso” y que ayuda a profundizar en este tema. No obstante, todos estos detalles son solo orientativos. Lo que realmente nos interesa de esta tabla es otro dato, un único dato que nos dará todas las pistas sobre la verdadera posibilidad de que el cuerpo menor en cuestión choque con nosotros.

Una mala apuesta

Una de las columnas reza “Impact Probability”, que significa “probabilidad de impacto”. A grandes rasgos y omitiendo los detalles, podemos intuir que nos indicará cómo de posible es que se produzca el choque. El problema es que los números se presentan de una forma extraña que puede confundirnos en un primer momento. Por ejemplo, en el caso de 2009 JF1 indica que la probabilidad de impacto es de 2.6e-4. Se trata de una forma de escribir los números cuando estos son realmente minúsculos y que conocemos como “notación científica”. Para convertirlo en un número legible de los de toda la vida solo necesitaremos correr la coma del primer número a la izquierda tantos puestos como indique después de la “e” con ese número negativo. En este caso 2,6e-4 (la coma de los decimales es un punto para los americanos) se convertiría en 0,00026. Con perdón: una verdadera birria.

Dicho de otro modo, 0,00026 posibilidades de impacto frente a 1, que en porcentaje es un 0,026%. Una posibilidad frente a casi 4.000. O si le damos la vuelta: la posibilidad de que el dichoso 2009 JF1 no impacte con nuestro planeta es de 99,974% Con los números en la mano, centrar la noticia en que pude impactar es hacer una apuesta realmente arriesgada.

Y hay más, porque si recordamos su tamaño (apenas 13 metros) podemos deducir que, por mucho que choque con nuestro planeta, lo más probable es que sobreviva a su paso por la atmósfera. El rozamiento producido por el aire, así como las enormes presiones a las que somete la atmósfera comprime en su caída, contribuyen a deteriorar su cuerpo y, con ese tamaño, raro sería que quedara algo íntegro antes de llegar a la superficie terrestre. Esto hace que el impacto tal y como popularmente lo entendemos sea incluso más improbable que ese 0,0026% del que hablamos antes.

Imagen de la NASA de la órbita del asteroide y su distancia a la TierraFoto: NASANASA

Así que podemos estar realmente seguros de que ni la Tierra ni la humanidad serán destruidas el 6 de abril de 2022, al menos no por 2009 JF1, ni por otro objeto astronómico, porque las previsiones de las agencias espaciales van 100 o 150 años por delante, y en ese tiempo, no parece que ninguno de los meteoroides, asteroides y cometas que conocemos vayan a cruzarse en nuestro camino. Y aunque parezca un calculo complejo de hacer (y lo es) recordemos que sabemos hacerlo y tenemos ordenadores para los cuales prever estas cosas es no les supone una gran dificultad. Ya hace décadas que las agencias espaciales calculan cómo avanzarán determinados cuerpos astronómicos en sus órbitas para aprovecharlos en su beneficio. Son las llamadas asistencias gravitatorias y consisten en hacer que una sonda (por ejemplo) orbite en torno a varios planetas para “robarles” algo de velocidad y así acelerar su viaje. Tienen que saber exactamente dónde estarán estos planetas cuando la sonda llegue a ellos y para hacer estas carambolas de billar cósmico se requieren unos modelos realmente precisos.

En definitiva: podemos estar tranquilos y ocuparnos de peligros más reales para nuestra supervivencia, como la pandemia que estamos viviendo, las bacterias resistentes a antibióticos, el cambio climático o la pérdida de biodiversidad.

QUE NO TE LA CUELEN:

La próxima vez que veas una noticia sobre un asteroide potencialmente peligroso (sea del medio que sea), sigue estos pasos para verificar la información:Busca enlaces a fuentes oficiales en las noticias generalistas más antiguas. Por suerte, Google tiene una búsqueda avanzada que nos ayuda a filtrar las noticias según cuándo fueron publicadas.Entra en la página principal de la NASA y comprueba si han escrito algún artículo sobre el supuesto impacto o, aunque sea, sobre el asteroide, meteoroide o cometa en discordia (https://www.nasa.gov/).Finalmente, y para quedarte totalmente tranquilo, entra en el Sentry de la misma NASA y asegúrate de que los datos que la prensa está dando son correctos, incluyendo la verdadera probabilidad de impacto (https://cneos.jpl.nasa.gov/sentry/).En este caso, el asteroide 2009 JF1 es un caso paradigmático de todo lo anterior. Ninguna de estas medidas comprobaciones permite validar la información que ha llegado a los medios y, por lo tanto, podemos asumir que nos encontramos ante un bulo.

REFERENCIAS (MLA):

Glossary.
Cneos.jpl.nasa.gov. https://cneos.jpl.nasa.gov/glossary/PHA.html. Published 2020. Accessed April 7, 2020. https://cneos.jpl.nasa.gov/glossary/PHA.html“National Aeronautics And Space Administration”. NASA, 2021, https://www.nasa.gov/.“Sentry: Earth Impact Monitoring”. Cneos.Jpl.Nasa.Gov, 2021, https://cneos.jpl.nasa.gov/sentry/.

Etiquetas:  #Guía #para #comprobar #si #un #asteroide #destruirá #tu #planeta #próximamente #te #adelantamos #que #NO

COMENTARIOS