Jugar al tenis en la caldera de Tokio: ''Parece 'Walking Dead'''
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29 Julio 2021

Jugar al tenis en la caldera de Tokio: ''Parece 'Walking Dead'''

Varios tenistas denuncian el trato de la organización, tras jugar en las horas centrales del día más caluroso del año, y ésta recula: no habrá más jornadas matinales. Badosa desfallece y queda fuera de individuales y dobles.

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"Hace mucho calor aquí, ¿no?", pregunta una periodista alemana en mitad de zona mixta y acto seguido se desvanece, y hay que sujetarla, y aparecen un centenar de voluntarios -uno arriba, uno abajo- para llevársela al centro médico en camilla, un protocolo algo exagerado. Hace mucho calor, ciertamente, pero eso no es lo peor. Las cuatro gotas de lluvia que dejó en Tokio el día anterior el tifón Nepartak elevaron el porcentaje de humedad y eso en Japón es mucho decir. Demasiado.

El termómetro marca 33ºC, pero la sensación térmica asciende hasta los 40 y el sol machaca, machaca, machaca sin que una nube lo esconda un rato. Con la periodista alemana ya consciente, bajo techo y con hielo en la cabeza, empiezan a aparecer ante los micrófonos tenistas rojísimos, a cada cual más fatigado, a cada cual más cabreado. Es mediodía y ninguno de ellos entiende qué narices hace aquí. Todos los participantes se unen en una voz para denunciar el maltrato por parte de la organización de los Juegos: si se llevaron el maratón y la marcha a la fría Sapporo para evitar sofocos, es incomprensible que el tenis se esté jugando en la bahía de Tokio, en el día más caluroso del año, y en las peores horas.

"Ha habido un momento en el que empezaba a ver puntitos negros, creía que me desmayaba. Entre punto y punto no sabía qué hacer para bajar mi temperatura corporal. Me he quejado al juez, le he recordado que si me moría en la pista él sería el responsable", denuncia el ruso Daniil Medvedev en un tono que escala después. Un periodista le nombra el veto del Comité Olímpico Internacional (COI) a Rusia por sus casos de dopaje, le pregunta si lo ve como un estigma y él acaba pidiendo su expulsión de los Juegos.

"¡Es la primera vez en mi vida que no respondo a una pregunta! ¡Deberías avergonzarte! ¡Que le echen de aquí! ¡Que le echen de aquí!", grita mientras se marcha al vestuario. Este jueves (10.00 horas) será el rival de Pablo Carreño, el único español vivo en todo el torneo, por un puesto por las semifinales y, si le continúa la rabieta, a ver quién le frena.

"Vienen con sus gafitas de sol"

Además de la expulsión del redactor, Medvedev reclama a la organización un cambio, reprogramar todos los partidos de noche, jugar de madrugada si hiciera falta, y en eso no está solo. La mayoría de los tenistas que compiten alrededor del mediodía piden soluciones y éstas aparecen ya de noche, tras el sofoco. La organización de los Juegos anunció entonces que, en los cuatro días quedan, no habrá más sesiones matinales, que todo se disputará por la tarde. Una decisión lógica después de lo vivido.

"Es una locura que nos obliguen a jugar al mediodía con 40ºC. Estoy muy enfadado porque no puede ser que tres personas que están en un despacho, con aire acondicionado, decidan que tenemos que competir así. Ellos están sentados en sus sillones y luego vienen a saludarnos cuando terminamos, con sus gafitas de sol. Aquí no estamos jugando a tenis, estamos buscando a ver quién aguanta más. Hoy esto parecía The Walking Dead, critica el argentino Diego Schwartzman tras ser eliminado y nombra el caso más grave de la jornada, el caso que se llevó buena parte de las opciones españolas de medalla en el Ariake Tennis Park de Tokio: el desfallecimiento de Paula Badosa.

De repente, un apagón. En cuartos, Badosa domina a Marketa Vondrousova cuando, al finalizar dos largos intercambios consecutivos, se funde. Sus saques posteriores son los más lentos de su carrera y a la que se sienta en el banquillo ya no se levanta. Llama al médico para rehacerse y volver al juego, pero no hay manera. Ni andar puede y, desorientada, sin saber dónde está, acaba saliendo de la pista en silla de ruedas.

"Ha sido un golpe de calor. De golpe se ha encontrado mal, se ha encontrado mal... Ahora está mejor, pero tiene mucho dolor de cabeza. Ha estado una hora con los médicos, bebiendo agua, con hielo para enfriar el cuerpo, luego ha conseguido darse una ducha y comer algo y al final se ha podido ir a la Villa Olímpica. Está tocada moralmente por lo que ha pasado porque se había ganado disfrutar una oportunidad muy bonita", explica su entrenador Javier Martí cuando ya han pasado las 16.00 horas y la sensación térmica cae en picado. Entonces juega Garbiñe Muguruza contra la kazaja Elena Rybakina y Alejandro Davidovich contra Novak Djokovic y ambos pierden para completar el día negro español en la pista.


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