Kazuo Ishiguro: ''Probablemente hoy Salman Rushdie hubiera sido cancelado por escribir 'Versos satánicos'''
08:06
26 Septiembre 2022

Kazuo Ishiguro: ''Probablemente hoy Salman Rushdie hubiera sido cancelado por escribir 'Versos satánicos'''

El escritor presenta en San Sebastián 'Living', dirigida por Oliver Hermanus y basada en el clásico de Akira Kurosawa de 1952. Se trata de la primera película en la que el Premio Nobel reescribe de un libreto ajeno

Sección oficial La herida del sexo, según la más bella e inquietante fábula de Fernando Franco Sección oficial Pilar Palomero inunda de emoción San Sebastián pese a sus descuidos autocomplacientes Polémica La directora de la serie 'Fácil' arremete contra Cristina Morales: "Sólo puedes opinar del dinero que has cobrado"

Se confiesa cinéfilo y, entre sus referencias vitales, antes que a un escritor prefiere citar a dos cineastas: Yasujiro Ozu y Mikio Naruse. A los dos les une, como mínimo, ser japoneses y el haber creado sus respectivas filmografías y universos desde la ausencia del drama, desde el pudor más exquisito, desde la claridad de los gestos mínimos. Kazuo Ishiguro (Ngasaki, 1954), escritor y Premio Nobel en 2017, los elige porque él mismo se ve ahí. El maestro de la contención, como dicen de él las definiciones rápidas y sin matices, y autor de obras como 'Lo que queda del día' y 'Nunca me abandones' (las dos con brillantes adaptaciones a la pantalla) se encuentra en San Sebastián en calidad de portavoz de 'Living', la película firmada por Oliver Hermanus que también significa en sentido estricto su debut como adaptador de una obra ajena. Contra todo pronóstico, se trata de una versión libre (jamás 'remake') y libremente inspirada en el clásico de Akira Kurosawa (que no de Ozu o Naruse) 'Vivir (Ikiru)'.

¿Cuál es su primera impresión de la ciudad?

Fantástica. He venido con mi mujer y creo que volveremos de vacaciones. Vinimos un día antes por el funeral de la reina. Estábamos convencidos de que iba a ser imposible viajar. Así que hemos disfrutado de un día libre.

¿Y qué reflexión le motiva este momento de cambio unos días después de la muerte de Isabel II?

Es un momento complicado. Pero lo es desde que se consumó el Brexit. Debido a él, el país se dividió en dos. No tan salvajemente como en Estados Unidos, pero el debate público se polarizó y se acentuó hasta el paroxismo la división entre las tribus políticas tradicionales de conservadores y laboristas. El ambiente se enrareció y se volvió muy amargo. Supongo que en este clima de crispación la familia real era un símbolo neutral en el que la gente podía reconocerse. Es indudable que la reina era un elemento catalizador de emociones. Su muerte de alguna manera ha conseguido que, por fin y durante un instante, la gente se una por algo. El Reino Unido no atraviesa su mejor momento al respecto. Mi mujer es escocesa y lo sé bien.

¿Considera por tanto que la monarquía cumple una función?

Sí, la gente se siente muy insegura y la familia real representa básicamente estabilidad y unidad.

Ya escribió guiones con anterioridad como 'The Saddest Music in the World', pero es la primera vez que adapta otra obra. ¿Por qué eligió una obra maestra como 'Vivir'? ¿No le impuso cierto respeto?

Es una ambición que he perseguido durante años. Y no porque yo quisiera hacerlo sino porque deseaba que alguien se atreviera. Por supuesto, no pensaba en absoluto que hubiera que rehacer 'Vivir'. La idea era hacer coincidir la historia de Kurosawa con la esencia misma de Inglaterra, con la idea del caballero inglés, con los valores que tenía Gran Bretaña y que desaparecieron con la Segunda Guerra Mundial. Ese asunto me fascina porque creo que de algún modo asistí a su final. Cuando crecí en los años 60, muchos de los amigos de mis padres y los padres de muchos de mis amigos eran como el personaje de esta película. Yo mismo solía ir al colegio en tren en un viaje muy similar al que se muestra en la película. La gente solía vivir en los suburbios, a unos 40 minutos de Londres, y todos vestían con esos sombreros de boda.

¿Cómo es eso de que se ha perdido la esencia de lo inglés?

Yo era un colegial y se desvaneció rápidamente cuando tendría 16 o 17 años. Pero también recuerdo el propio cine que se hacía entonces y que marcó una época. Durante la guerra, por ejemplo y financiadas por el gobierno para levantar la moral, se hicieron películas maravillosas. Pienso en las películas de Michael Powell y Emeric Pressburger, o Carol Reed, o Alfred Hitchcock antes de irse a Estados Unidos con trabajos como 'El hombre que sabía demasiado' y 'The Lady Vanishes', o Anthony Asquith, o Basil Dearden con 'El farol azul' y 'Pool of London'... Hay todo un corpus cinematográfico que me fascina que tuvo un estilo muy determinado y que nada tiene que ver con lo que se hacía en otras partes del planeta. Puede sonar muy conservador, pero tenía una clara identidad británica. Y eso también desapareció a finales de los años cuarenta.

Quizá otro de los motivos para escribir la adaptación es recuperar el modo con el que el protagonista se relaciona con la inminencia de la muerte que nada tiene a cómo lo hacemos ahora.

Sí. 'Vivir' significó mucho para mí y mi generación. No tanto para los japoneses como para los británicos de mi edad. Se hizo muy popular en los cines de arte y ensayo. Aunque el protagonista es un viejo nos hablaba a nosotros, los jóvenes de entonces. Su mensaje nada tenía que ver con las películas que llegaban de Hollywood. No nos decía como hace 'Qué bello es vivir' que para que tuviera sentido la vida tenías que mirarla de una forma completamente diferente. No era eso de que puedes pensar que no haces nada, pero, en realidad, estás haciendo sin querer cosas maravillosas. No, Vivir nos decía algo más relevante: acepta lo que eres; tu vida va a ser irrelevante quizá, pero tienes que aceptar lo que te ha tocado y tienes que aceptar también que probablemente nadie va a reparar en ti. Quizá consigas hacer algo, pero la mayoría de la gente simplemente olvidará lo que has hecho. En la mayoría de las películas de Hollywood, alguien hace algo fantástico y la multitud lo aclama. Kurosawa te dice claramente que serás olvidado. Pero no importa.

Es raro que esa fascinación por la intrascendencia que demuestra venga de, precisamente, un Premio Nobel...

Jamás imaginé que estaría sentado aquí y mucho menos que nadie reconocería lo que acabara haciendo. Siempre me imaginé, por así decirlo, viviendo una vida pequeña. Y sigo pensando que el mensaje válido es el de Vivir. Hay mucha gente que trabaja muy duro y no acaba de entender si su esfuerzo afecta o no al mundo en general o si la empresa para la que trabaja es completamente inútil o, peor, daña el planeta. Pero está obligado a trabajar para ganar dinero.

Generalmente se le define como maestro de la contención. ¿Cómo se siente en esta definición?

Independientemente de cómo se me considere, me fascinan muchas películas y obras para nada contenidas. Kurosawa no es en absoluto contenido. Y no es una crítica a su película que es una obra maestra. Estoy convencido de que si Ozu o Naruse hubieran rodado 'Vivir' el resultado sería otro completamente distinto. Y por ello pensé que esta historia funcionaría perfectamente y de otro modo completamente distinto si la situáramos en el contexto de contención, que es una forma muy británica de estar en el mundo. Siempre me pregunté qué habría sucedido si hubiera sido Chish Ryu el protagonista de Vivir en vez de Takashi Shimura. Pues ya está contestado porque Bill Nighy es la réplica perfecta de Ryu.

Insiste en la esencia de lo inglés, de la 'inglesidad' (Englishness). ¿Cómo la definiría? ¿Por qué la considera tan importante?

En realidad, no es un rasgo nacional o adscrito a un sitio concreto. No tiene que ver con Inglaterra o con una época concreta. A mi entender es una especie de metáfora de algo que todo ser humano tiene en su interior. Todos tenemos un inglés en alguna parte de nuestro interior. Es una estrategia para afrontar el miedo a los hechos angustiosos no negándolos sino afrontándolos mediante la confianza que genera el hecho de pertenecer a algo más grande y que representa la nación. Tiene que ver con el sentido del deber y de hacer las cosas para satisfacer únicamente tu sentido moral sin importar lo que piensen los demás. Hay una parte de todos nosotros que es inglesa en ese sentido. Es una nota universal. Piense en el personaje de 'Lo que queda del día'. No estamos hablando de Inglaterra sino de la naturaleza humana.

Sus palabras se antojan una refutación del mundo en red que vivimos...

Hay muchos valores en la tecnología, pero creo sinceramente que está fuera de control. Los modelos de negocio que soportan este mundo no favorecen lo que es mejor para la sociedad. Sólo en los últimos siete u ocho años el mundo se ha dado cuenta de cómo funcionan las cosas. Todo el mundo pensaba que obteníamos todas estas maravillas de forma gratuita y no nos dimos cuenta de que todo esto se basaba en la vigilancia y en que se utilizaban nuestros datos. Pero cuando empezamos a ser conscientes de esto, ya es tarde: ya somos adictos. No podemos funcionar sin el móvil. Europa, al menos, ha liderado el camino de la lucha por un cambio legislativo. Al final, la ley es lo único que se puede utilizar para recuperar algo de libertad.

¿Cómo vivió el atentado a Salman Rushdie, su amigo?

Fue horrible y da mucho miedo. Lo que ha pasado demuestra lo inseguros que están los artistas, los escritores y los artistas en general por hablar con libertad. Recuerdo la primera vez que fue amenazado de muerte en 1989. Todos protestamos de forma enérgica. Fue instantáneo. Ahora mismo no pasaría lo mismo. No se viviría una reacción tan rápida en el mundo de las democracias liberales. Creo que si sucediera lo de entonces, algunos acusarían a Salman de habérselo buscado e incluso sería cancelado. Con la libertad de expresión no valen bandos. Me consuela un poco el hecho de que se trataba de un chico solitario y enloquecido. No fue encargado por Irán ni por ningún grupo yihadista. Se puede ver un patrón. En los Estados Unidos casi todas las semanas algún joven perturbado entra en un centro comercial o en una escuela o en una sinagoga o en un club nocturno gay... y empieza a disparar a la gente. Es una tendencia muy perturbadora. Pero creo que en cierto modo, el mundo occidental, todos nosotros, debido al odio extendido por las redes sociales, debe de asumir su responsabilidad. El atentado tiene que ver directamente con el clima que hemos creado. Tenemos que examinarnos a nosotros mismos. ¿Qué hemos hecho para que un joven que crece en un mundo acomodado sienta la necesidad de hacer algo así? Habrá quien argumente que todo es cosa del extranjero que nos ataca, no, no lo veo así. Sólo espero que se mejore y vuelva rápido a una vida lo más normal posible.

¿Ha tenido la oportunidad de hablar con él?

Hemos intercambiado correos electrónicos.


Etiquetas:  #Kazuo #Ishiguro #Probablemente #hoy #Salman #Rushdie #hubiera #sido #cancelado #por #escribir #Versos #satánicos

COMENTARIOS