La descompresión de Courtois tras la temporada de su vida (con nueve paradas en la final de París)
12:20
10 Agosto 2022

La descompresión de Courtois tras la temporada de su vida (con nueve paradas en la final de París)

El portero del Real Madrid, que aprovechó el verano para recuperarse de su pubalgia y prometerse con su pareja, disputa su segunda final de la Supercopa de Europa tras ganarla hace diez años con el Atlético en Mónaco

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Cuatro semanas separaron el adiós de Cristiano Ronaldo al Real Madrid de la presentación de Thibaut Courtois en el Santiago Bernabéu. Un puñado de días del verano de 2018 en que parecía no quedar otra que aventurar un prolongado periodo de incertidumbre tras la marcha del portugués tras su última coronación como madridista en Kiev. Un tiempo que el fútbol, siempre oportuno e implacable, reajustó a su manera. Karim Benzema se desató para acabar convirtiéndose en el líder del equipo y en el mejor delantero del continente; y Courtois, que asomó para arrebatarle el puesto a Keylor Navas mientras aseguraba en su puesta de largo que el escudo del Madrid era el único al que había besado hasta entonces, espantó las sospechas iniciales para acabar alcanzando la gloria con sus nueve paradas en el triunfo frente al Liverpool en la conquista de la Decimocuarta en Saint-Denis. Probablemente fuera aquella la mejor actuación individual de un guardameta en una final europea.

A orillas del Golfo de Finlandia, en la ahora apacible Helsinki -«aunque pasar de los 20 grados es horrible para nosotros; sin aire acondicionado, hay quien pide dormir en los supermercados, junto a las neveras», explica una voluntaria-, y en el Estadio Olímpico que albergó los Juegos de 1952, territorio inexplorado por el Real Madrid, el equipo blanco se enfrenta este miércoles al imprevisible Eintracht en busca de su quinta Supercopa de Europa. Y Courtois, a sus 30 años, continuará teniendo la sensación de que cada uno de sus retos sirven para cerrar círculos.

Hace 10 años y aun siendo un jovencito que soñaba con emular las gestas de Iker Casillas con las que suspiraba de crío, Courtois conquistó con el Atlético su primera y todavía única Supercopa de Europa en la final disputada en Mónaco. Y fue aquel un partido que el meta belga corrió el peligro de perderse. El Chelsea, rival en aquella final de 2012 frente a los de Simeone, era el propietario de los derechos del meta belga (Roman Abramovich lo había comprado al Genk por nueve millones de euros) y trató de incluir a destiempo una cláusula en el contrato de cesión al Atlético que impidiera a Courtois el enfrentamiento. No sólo no lo consiguió la entidad blue, sino que el equipo entonces entrenado por Roberto di Matteo, sorprendente campeón de Europa y sepulturero del Barça de Guardiola, se vio avasallado por los rojiblancos (1-4) en una noche plácida para Courtois y resuelta a lo grande por Falcao, responsable de tres goles.

Pero volvamos al verano de 2018. Courtois, con pocos entrenamientos en sus piernas y con Julen Lopetegui, que iniciaba su breve calvario como entrenador del Real Madrid, ni siquiera se vistió de corto en la que hubiera sido su segunda final de la Supercopa de Europa. Ante la mirada del belga, de traje en la grada, Keylor Navas fue quien defendió la portería en la derrota en Tallin frente al Atlético (4-2), último precedente del equipo blanco en el torneo. Aquella noche, por cierto, tampoco jugó Vinicius, por entonces un futbolista atribulado en el que su entrenador no confiaba ante la indignación de Florentino Pérez, y que el pasado 28 de mayo pasó a formar parte del imaginario histórico del Real Madrid tras su gol en el Stade de France.

61 paradas en la última Champions

La final de la Champions de París no hizo más que confirmar la responsabilidad vital de Courtois en los éxitos del Real Madrid de Carlo Ancelotti. El portero, clave también en los cruces ante el PSG (detuvo un penalti a Messi en el Parque de los Príncipes), el Chelsea y el Manchester City (especialmente en el arrebato del Bernabéu), zanjó su participación como el guardameta que más paradas realizó (61) en la pasada Liga de Campeones. El segundo en la estadística, Rulli del Villarreal, se quedó a 20 de distancia. Courtois encajó 14 goles en 13 partidos, y mantuvo su portería a cero en cinco.

Tras su magnífica temporada, a la espera de ser agasajado en las galas de los premios individuales como mejor especialista bajo palos -porque el principal favorito para hacerse con el Balón de Oro es Benzema, siendo Lev Yashin todavía el único guardameta en acunar la pelota dorada en 1963-, y con el Mundial a la vuelta de la esquina, Courtois ha vivido un verano de descompresión. Desde su entorno destacan que aprovechara el descanso estival para dejar atrás los problemas en el pubis que arrastró toda la temporada pasada; y también para consolidar su vida sentimental tras prometerse con la modelo israelí Mishel Gerzig.


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