La energía disparada amenaza a la industria: cierres, ERTE y cambios forzosos de vacaciones
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10 Marzo 2022

La energía disparada amenaza a la industria: cierres, ERTE y cambios forzosos de vacaciones

A las compañías no les sale rentable producir con unos costes energéticos tan elevados

Producir ya no sale rentable. Es el drama al que se enfrentan industrias de muchos tipos, que no pueden hacer frente a la enésima subida de los precios de la energía agravada esta vez por la guerra en Ucrania, viéndose obligadas a parar la producción, activar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) o, incluso, forzar un cambio de vacaciones para sus empleados.

Las electrointensivas -aquellas que necesitan consumir mucha electricidad para mantener su negocio- son las que más están sufriendo y, entre ellas, especialmente las siderúrgicas. Acerinox, que está en situación más complicada al ser cotizada, ha parado la producción de su acerería y ha propuesto la aplicación de un ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas y productivas (ETOP) para la totalidad de su plantilla en su planta de Los Barrios (Cádiz), de unos 1.800 trabajadores.

ArcelorMittal ha cerrado una planta sin fecha de reanudación y ha anunciado la aplicación de un ERTE a la plantilla de unos 220 trabajadores, y en situación similar se encuentran Celsa y Megasa, que han cerrado también sus plantas, o la química Ercros.

"Las empresas están haciendo lo único que pueden hacer que es cerrar o parar. Son muchas las que han paralizado la producción porque con estos precios no se puede producir. Hay alguna empresa que lo que ha hecho ha sido pactar con el Comité un cambio de vacaciones, no pretenden perjudicar a nadie pero no les queda otro remedio. Sus trabajadores están de vacaciones todo el mes de marzo en vez de en verano porque con estos precios no pueden producir. Otras están planteando un ERTE, aunque tienen la esperanza de no tener que usarlo", explica a EL MUNDO Andrés Barceló, director general de la Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID).

Él tenía la esperanza de que el Gobierno hubiera aprobado alguna medida, pero no ha sido así. "Esperábamos que el Gobierno hubiera hecho algo este martes pero no hizo nada... pues que el viernes lo haga porque no se puede esperar nada, y me duele decirlo, de las autoridades comunitarias a corto plazo, que para mí es hoy. Lo mismo llegan en verano y estamos muertos", lamenta.

No es partidario de que cada país aplique sus medidas para salvar a la industria, ya que en países como España, sin margen fiscal, no se pueden esperar muchos estímulos, señala.

La industria química es otra de las grandes afectadas. Juan Antonio Labat, director general de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), señala a este medio que si la energía costó de media el año pasado 112 euros el megavatio hora, para 2022 prevén un incremento hasta los 340 euros MW/h de media.

"Esto afecta a todas las empresas pero especialmente a algunas como las productoras de fertilizantes, cuya materia prima principal es el gas. Fertiberia, que es la más grande del sector, ya tuvo cierres cuando empezó a subir el precio del gas y ahora de momento está abierta, pero su futuro dependerá de la demanda", comenta. Fuentes cercanas a esa empresa admiten que la compañía está planteándose volver a paralizar la producción.

El cemento es otra de las víctimas. "La escalada de los costes de la energía que estamos viviendo en los últimos días está haciendo inviable la producción de cemento en España", reconoce a este períodico Aniceto Zaragoza, director general de la patronal de fabricantes de cemento artificial (Oficemen), quien explica que los costes eléctricos y de combustibles suponen, de media, algo más del 80% de los costes variables de producción, "lo que está afectando de manera dramática" a su competitividad.

Reducir costes

La situación es también complicada para empresas de la industria agroalimentaria, que no solo ven disparada la energía sino que sufren un creciente coste de las materias primas. "La fábrica de galletas en Palencia ha pasado de gastar 7 millones de euros en energía a más de 29 millones de euros en un año", lamentaba este miércoles en el Congreso la diputada del PP Milagros Macos Ortega, en clara alusión a Gullón, compañía que no ha querido comentar su situación para este artículo.

"Tenemos un problema especial de materias primas, sobre todo un problema desde el punto de vista de alza de precios, la inflación, suministro, energía", ha dicho este miércoles Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, que ha pedido que el Gobierno apoye "muy expresamente a la industria". "Creo que es clave, tienen unos problemas graves desde el punto de vista de la producción".

Juan Antonio Vázquez, secretario de política industrial de UGT, ha calificado de "insostenible" la situación que atraviesan las empresas tras el estallido de la guerra.

"Hay empresas que están anunciando que van a tener que paralizar alguna fase de producción o la totalidad, porque sino entrarán en pérdidas por los precios, por el aumento de costes laborales -porque los trabajadores no deben perder poder adquisitivo- y por la falta de suministros", ha comentado a este medio. UGT está evaluando los daños para ver hasta dónde pueden llegar antes de pedirle soluciones al Gobierno.

Ante esta situación, emergen compañías cuya servicio consiste en ayudar a ahorrar costes a otras empresas. Es el caso de la firma Expense Reduction Analysts, que ha detectado un incremento de preocupación por parte de firmas que no pueden hacer frente al aumento de costes.

"Las subidas recientes derivadas de la guerra están poniendo a muchas empresas al borde de tener que parar, porque a ese precio no pueden producir, no es viable. Sobre todo para la industria electrointentsiva, de transformación del metal, metalurgia y empresas del sector agroalimentario y químico. Aunque no podemos hablar de una situación global porque depende de como esté comprando cada empresa la energía, porque algunas la tenían comprada de años anteriores a plazo más largo y otras están indexadas al mercado y no pueden producir", explica a este medio Manuel Velázquez, socio sénior de la firma.

Su empresa promete un ahorro medio en todas las partidas de entorno al 19%, pero en la situación actual de subida de precios, que ya arrancó a principios de 2021 y se ha visto ahora agravada, sus clientes se conforman con que los costes suban menos que en el mercado.


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