La regulación del derecho al voto envenena la vida política de EEUU
21:02
22 Junio 2021

La regulación del derecho al voto envenena la vida política de EEUU

Los demócratas impulsan en el Senado el proyecto de Ley Por el Pueblo, que busca unificar la legislación en materia electoral

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¿Cómo y en qué circunstancias se puede ejercer el derecho de voto? En una democracia, esa pregunta debería, en teoría, tener una respuesta clara e indiscutible.

Pero ése no es el caso de Estados Unidos: un país federal que ha llevado al extremo la idea de subsidiariedad, por lo que cada Estado - a veces, cada condado - decide el reglamento de las votaciones, no existe ninguna autoridad independiente del poder político que supervise los comicios, se vota en día laborable - sin que en la mayor parte del país exista obligación de los empleadores de dar permiso remunerado a los trabajadores para ejercer el derecho al voto -, no existe censo electoral, y cuyos ciudadanos carecen de un DNI que presentar en las urnas, con lo que a veces basta con mostrar la factura de la luz para depositar la papeleta en la urna.

Las trampas (perfectamente legales) en las elecciones son algo tan común en Estados Unidos que hasta existe un verbo - 'gerrymander' - para definir el acto y efecto de "dividir o adaptar una unidad territorial en distritos electorales de tal manera que beneficie inmerecidamente a un partido político", según la definición del Diccionario Webster. Así, el cómo se vota es sinónimo de por quién se vota o, incluso, si se vota o no. El debate llegó este martes al Senado. Pero, en una nueva muestra de división, parece que no va a ir a ninguna parte.

La disputa en el Senado gira en torno al proyecto de Ley Por el Pueblo, que es la respuesta demócrata a las medidas de los estados republicanos, con una serie de pautas a nivel nacional para unificar la legislación en materia de derecho al voto. Entre sus principales medidas está el registro en el censo electoral de los votantes el mismo día de las elecciones, la declaración del día de los comicios como festivo, la obligatoriedad de que los estados autoricen a los votantes inscribirse en el censo electoral a través de internet, y la expansión del voto por correo.

El proyecto ha sido aprobado dos veces por la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas. En 2019, los republicanos, que controlaban el Senado, ni siquiera la sometieron a votación en esa Cámara. Ahora, el Senado es demócrata, pero eso no garantiza ni tan siquiera el debate de la propuesta. En la noche, 49 demócratas apoyaban presentar la ley, pero uno - Joe Manchin, de Virginia Occidental - era renuente. Sin el voto de Manchin, la Ley no puede ser planteada en el pleno. Las posibilidades de que vaya a ser debatida son más remotas, dado que requeriría que 10 de los 50 republicanos del Senado la apoyaran. Y una posible aprobación es virtualmente imposible.

El proyecto de Ley es la repuesta demócrata a las leyes aprobadas en lo que va de año en los estados en los que el Partido Republicano controla el Congreso y el puesto de gobernador para endurecer las circunstancias en las que se vota. La oposición sostiene que se trata de medidas necesarias para evitar el fraude. Para los demócratas, en el poder, es, simplemente, una manera de hacer mucho más difícil votar a las personas de menores ingresos, las minorías, y los habitantes de las ciudades. Es decir: a quienes apoyan al partido del presidente, Joe Biden. En un país en el que, por ejemplo, es común que organizaciones de uno u otro signo - e incluso iglesias protestantes - organicen viajes en autobús a los colegios electorales, esta controversia afecta al funcionamiento mismo del sistema político.

Así pues, el debate sobre las elecciones seguirá marcando la vida política del país. Es un debate peligroso desde que Donald Trump se negó a aceptar su derrota en las presidenciales del 3 de noviembre de 2020. La violencia, que explotó el 6 de enero en el asalto al Capitolio por cientos de 'trumpistas', se debió en gran medida a los múltiples sistemas electorales de EEUU. Todo parece indicar que las causa de esa división más a continuar, solo que reforzadas y agravadas, en las próximas elecciones.


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