La silenciosa cuenta atrás de Donald Trump
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11 Enero 2021

La silenciosa cuenta atrás de Donald Trump

Prepara una visita a Tecas para exaltar la construcción del muro en la frontera, uno de los emblemas de su administración, y no descarta tomar represalias contra Twitter y otras grandes tecnológicas.

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Con los demócratas pisándole los talones y sin su altavoz de Twitter activo, Donald Trump encara los últimos días de su Administración preparándose para exaltar uno de los grandes logros de su mandato. El presidente saliente de Estados Unidos viajará mañana a Texas para supervisar la construcción del muro en la frontera con México, uno de los principales objetivos que se marcó hace cuatro años cuando llegó a la Casa Blanca.

No se han dado a conocer detalles de su viaje, aunque los servicios secretos ya están preparando el terreno para pasar el día en la ciudad de Álamo, donde espera celebrar la conclusión de casi 725 kilómetros de valla fronteriza. Un escenario que le servirá para poner en valor una de las apuestas más polémicas que propuso su Gobierno para resolver la crisis del sistema migratorio.

Trump continúa aislado desde que el viernes apareció en un mensaje grabado en el que admitió finalmente su derrota en las urnas y se vio obligado a darle la espalda a los mismos partidarios a los que había jaleado antes de que terminaran asaltando el Capitolio. No se le ha vuelto a ver en público y aunque estaba previsto que pasara el fin de semana en Camp David, nada se sabe de su paradero.

Su visita a la frontera será, salvo sorpresas de última hora, su primera aparición en un acto público desde que el pasado 6 de enero animó a sus simpatizantes a dirigirse al Congreso para impedir el acto protocolario donde estaba previsto certificar la victoria de Joe Biden en las elecciones de noviembre. Lo que pasó ese día ya está escrito y seguramente pasará a la historia como el principio del fin de la vida política de Trump.

Aunque el martes se ausentará de la Casa Blanca por unas horas, el magnate neoyorquino seguirá de reojo los acontecimientos en Washington, donde los congresistas demócratas ya tienen todo listo para poner en marcha este mismo lunes el proceso que podría desembocar en el segundo juicio político a Trump, un escenario sin precedentes en la historia del país desde su fundación hace casi 245 años.

Un presidente que está cada vez más solo y que ya ha dicho que no planea asistir a la ceremonia del traspaso de mando a Joe Biden el próximo 20 de enero en las escalinatas del Capitolio. Sí parece que lo hará el vicepresidente, Mike Pence, con quien lleva sin hablar desde el miércoles y quien todavía no ha descartado la posibilidad de invocar una enmienda de la Constitución que podría declarar incapacitado a su jefe para seguir gobernando.

Así lo aseguró este domingo la cadena CNN, que aseguró que el político republicano quiere guardarse un as bajo el brazo y tener a mano la posibilidad de invocar la Enmienda 25 de la Carta Magna en caso de que Trump se volviera "más inestable". Para ello necesitaría contar con el apoyo de una mayoría de miembros del gabinete que estén dispuestos a expulsarlo del Despacho Oval y dejarlo sin poderes para terminar su mandato.

Con el reloj de la cuenta atrás ya en marcha, tampoco se descarta que en los próximos días anuncie una tercera ronda de indultos que podría incluir a su familia más inmediata, incluida su hija Ivanka Trump y su yerno Jared Kushner, ambos con cargos en la Casa Blanca. También está por ver si finalmente decide autoindultarse, con todas las dudas legales que plantea un movimiento así, tal como ya adelantó la semana pasada el New York Times.

Nueve días por delante en los que podría llegar algún tipo de represalia del aún presidente contra las grandes tecnológicas del país, empresas como Twitter, Facebook o Instagram que le asestaron un duro golpe donde más podía dolerle. Según uno de sus asesores más cercanos, está "furioso" desde que su cuenta @realdonaldtrump fue suspendida el viernes de forma permanente, y con Donald Trump furioso es imprevisible lo que puede pasar.

Cada vez más aislado

A falta de saber sus próximos movimientos, el aún presidente se encuentra cada vez más aislado, sin noticias de Melania Trump o la mudanza de su hija Ivanka a Florida, así como la creciente oleada de renuncias en su entorno, desde la secretaria de Transportes, Elaine Chao, o la viceportavoz de la Casa Blanca, Sarah Matthews, hasta algunos de sus más cercanos colaboradores como el asesor de seguridad nacional, Robert O'Brien.

Un futuro inmediato incierto en el que todavía sigue planeando en el aire el temor a un nuevo brote de violencia como el que se vivió el pasado 6 de enero en el Capitolio, que terminó con cinco muertos. De momento las autoridades en Washington DC han decidido reforzar la seguridad en los alrededores del Congreso instalando barricadas de cara a la ceremonia de "inauguración" del día 20.

Los partidarios de Trump no van a dejar solo a su líder, según han dejado saber a través de plataformas como Parler, la red que usan cada vez más los "trumpistas" para comunicarse y organizar sus acciones. "Muchos de nosotros volveremos el 19 de enero, portando nuestras armas (...) seremos tantos que no habrá ejército o agencia de policía que pueda igualarnos", escribió este fin de semana uno de sus usuarios.

También en otros canales como Telegram, MeWe o Winkin, donde los mensajes que se han publicado en los últimos días son cada vez más incendiarios. "Segunda ronda el 20 de enero. Esta vez sin piedad. Ya no me importa mantener a Trump en el poder. Lo único que importa es la guerra", escribió un internauta anónimo en la plataforma TheDonald.win.


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