La tensión entre ERC y JxCat por apartar a Borràs del Parlament lleva al límite al Govern
16:18
29 Agosto 2022

La tensión entre ERC y JxCat por apartar a Borràs del Parlament lleva al límite al Govern

La cámara catalana debate esta semana la reconsideración de la suspensión de la ex presidenta

Política El PSC busca una pinza con ERC para aislar a JxCat

A menos de un año de las elecciones municipales, en las que los partidos independentistas se disputan centenares de alcaldías en Cataluña, ERC y JxCat han recrudecido su perenne tensión interna pese a que forman la coalición en la Generalitat. En las últimas semanas los dos partidos nacionalistas han cruzado reproches tras la suspensión de Laura Borràs, presidenta de JxCat, como presidenta del Parlament tras la decisión del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) de procesarla por corrupción. La medida no sentó nada bien al partido del ex presidente catalán Carles Puigdemont que no pierde ocasión para atacar a sus socios de Esquerra.

Esta tensión marcará el inicio del curso político en Cataluña. El próximo jueves 1 de septiembre, el Parlament retomará su actividad con la convocatoria de una Mesa y Junta de Portavoces para debatir la reconsideración de la suspensión de Laura Borràs como presidenta de la cámara catalana. Se trata de una propuesta de JxCat que considera que se debe volver a estudiar y debatir la decisión de la Mesa del pasado 28 de julio de suspender a Borràs ya que se sentará en el banquillo de los acusados por el supuesto fraccionamiento de contratos cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes.

En este procedimiento, la Fiscalía pide seis años de cárcel para la es presidenta del Parlament por los delitos de prevaricación administrativa y falsedad en documento público. Además, reclama que sea inhabilitada para ocupar un cargo público durante los próximos 21 años y 144 .000 euros de multa. El juicio contra Borràs podría celebrarse en el primer trimestre de 2023, según apuntan fuentes judiciales, por lo que Borràs seguiría hasta entonces defendiendo que su imputación es una "persecución política" y no por corrupción además de considerar que es "inocente de lo que se me acusa. No he cometido ningún delito y pienso seguir luchando hasta la extenuación para demostrar mi inocencia".

Con este argumento, JxCat afea a la Mesa del Parlament que se le aplique el artículo 25.4 del reglamento de la cámara catalana a Borràs, que establece que se debe suspender un diputado cuando se le abre juicio oral por un delito relacionado con la corrupción. Sin embargo, Laura Borràs y su partido consideran que no se le puede aplicar este delito ya que cree que se vulneran sus derechos fundamentales y la presunción de inocencia. Por eso han pedido la reconsideración de sus suspensión aunque en la formación soberanista hay quien pide ir más allá.

Es el caso de la consejera de Derechos Sociales de la Generalitat, Violant Cervera (Junts), que pidió una reflexión a los grupos parlamentarios para quitar el artículo 25.4 del reglamento de la cámara al considerar que es "inconstitucional" ya que vulnera la presunción de inocencia. "Atenta gravemente al Estado de Derecho, porque supone que una persona es culpable antes de ser juzgada", dijo Cervera a Europa Press t añadió que "vulnera los derechos individuales de cualquier ciudadano, que es que es inocente hasta que no se demuestre lo contrario".

Romper el Govern

La suspensión de Borràs marcó un punto de inflexión entre los socios del Govern. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y otros cargos de ERC emplazaron a JxCat a buscar un relevo al frente del Parlament con la propuesta de otro diputado para evitar esta situación de interinidad. Desvinculan el proceso judicial de Borràs de la causa soberanista y afean a JxCat que lo considere una "persecución política". "Mezclar un juicio por corrupción con la lucha por la independencia de Cataluña, desde mi punto de vista, no es aceptable: más allá de la retórica, están los hechos", dijo Aragonès hace unas semanas. Su partido votará en contra de la reconsideración de la suspensión de la ex presidenta.

Ante esta decisión han aparecido voces dentro de JxCat para que se rompa el Govern. Varios responsables han pedido una consulta interna en la que se inste a la militancia si es conveniente seguir con ERC al frente de la Generalitat, aunque la cercanía de las elecciones municipales, en las que numerosos cargos del partido de Puigdemont se juegan seguir en los ayuntamientos, frena cualquier acción drástica: Tras esos comicios puede que las fuerzas independentistas se necesiten para formar coaliciones de gobierno local.

También hay dentro de JxCat los que apuestan por un mayor liderazgo de su secretario general, Jordi Turull, más teniendo en cuenta el impacto negativo en la imagen de Borràs saludando a las personas que boicotearon el minuto de silencio a las víctimas del 17-A en La Rambla. Si hay una condena contra la presidenta de JxCat, Turull podría asumir los mandos de su partido pese a que de momento sigue con la postura oficial de la formación y rechaza nombrar a un sustituto de Borràs al frente del Parlament como le pide ERC.

Diálogo "estéril"

Además, la mesa de diálogo que los republicanos lideran con el Gobierno de Pedro Sánchez es otro punto de fricción entre ERC y JxCat. Borràs aseguró que estas negociaciones son "estériles" y hasta "contraproducentes" para el independentismo y apuesta por una "confrontación" con el Estado sin concretar. Todo apunta a que JxCat intentará sacar rédito electoral del secesionismo más radical, como el que se manifestó en La Rambla y luego ante la sede de la Unión Europea en Barcelona el 17-A vinculando los atentados a "las cloacas" del Estado.

Es por eso que una parte de JxCat confía en el liderazgo de Borràs quien por el momento cuenta con el apoyo de Puigdemont aunque miran con recelo a ERC y como ha conseguido ganar la batalla del independentismo más moderado que a la larga puede abrirle las llaves de numerosos ayuntamientos catalanes.

Al acecho está el PSC. Los socialistas quieren trasladar a la Generalitat la fórmula que les mantiene en el Gobierno y por eso el líder del partido en Cataluña, Salvador Illa, se ofreció para desbloquear el actual conflicto entre ERC y JxCat para buscar un nuevo presidente del Parlament, además de tender la mano a los republicanos para aprobar los presupuestos. La intención socialista es una posible nueva reedición del tripartito, contando a los 'comunes', que gobernó la Generalitat entre 2003 y 2010, pese a que acabó de forma abrupta.

Consideran que de esta forma se apartaría a un tipo de independentismo radical, encarnado en JxCat, que dificultan la gestión del día a día de la política catalana en la Generalitat y el Parlament ya que genera crispación para obtener rédito electoral. Sin embargo, Esquerra rechaza esta posibilidad. La consejera de la Presidencia de la Generalitat, Laura Vilagrà, manifestó que mantienen la gobernabilidad con Junts. "ERC siempre cumple los pactos. El pacto que firmamos otorga la presidencia del Parlament a Junts y por tanto lo queremos respetar", dijo la consejera pese a que remarcó que "no tiene sentido la interinidad que hay en estos momentos" ya que "no favorece a la institución y por eso apelamos a este relevo y cambio, que se haga cuanto antes sea posible".

ERC tampoco cuenta con los socialistas para aprobar los Presupuestos de la Generalitat de 2023 y apuesta por seguir con el acuerdo con JxCat y buscar mayorías con 'comunes' y la CUP, pese al rechazo mostrado por los anticapitalistas al actual Govern. Habrá que ver si la tensión dentro de los socios de la Generalitat no hace que se exploren nuevas vías de gobernabilidad en Cataluña.


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