Las obras de arte ya no se roban de los museos: se roban en Internet
09:32
17 Marzo 2021

Las obras de arte ya no se roban de los museos: se roban en Internet

Usando blockchain, es posible garantizar la autenticidad de una obra y venderla en Internet con cierta facilidad... pero robarla y ganar dinero a costa de ellas resulta más fácil todavía

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Las películas de Hollywood nos han enseñado que el robo de obras de arte requiere un equipo (de gente guapa, a ser posible), mucha coordinación y complicadas coreografías colgados de cables en el interior de museos.

En el mundo del arte digital, los requisitos parecen mucho más sencillos. El "robo del siglo" está ocurriendo a plena vista, en tiempo real y alimentado por la fiebre de un tipo de tecnología criptográfica conocida como 'NFT'.

Gracias a un peculiar sistema de identificación de obras de artes, es posible vender tweets, memes, canciones, vídeos e ilustraciones digitales a precios astronómicos e incluso si tú no eres quien los ha creado. Puedes coger una imagen de Internet, burlas los derechos de autor y, con suerte, la vendes por una pasta.

Por un puñado de tuits

Varios artistas están descubriendo que sus creaciones se subastan sin su permiso en webs como OpenSea o Nifty Gateway, a menudo asociados a otros autores o subidos por bots que rastrean Instagram y otras redes sociales en busca de fotos y vídeos que ofrecer a cambio de criptomonedas.

El último en dar la voz de alarma, la pasada semana, ha sido el actor William Shatner, conocido por su papel del Capitán Kirk en la serie original de Star Trek y que en junio de 2020 vendió una colección de imágenes icónicas de su carrera usando NFTs como certificado de autenticidad.

Una cuenta automatizada en Twitter, @tokenizedtweets ha comenzado a vender los tweets publicados por el actor sin su permiso. "Estoy muy consternado por estos robos de contenido e imágenes que subo. Los autores, actores, fotógrafos de modelos, etc. deben empezar a preocuparse", explicaba en un tweet.

Acusaciones similares han empezado a circular en los comentarios de Instagram de varios ilustradores y fotógrafos. Algunos han llegado a cerrar el acceso público a sus perfiles por miedo a que alguien copie sus ilustraciones y las venda como originales en una de estas nuevas webs.

Otros artistas están descubriendo sus nombres asociados a obras en venta en las que no han colaborado. Es lo que le ha ocurrido a Simon Stålenhag, conocido por libros de arte como Tales of the Loop. Un "fan" creó y puso a la venta una Marble Card, un "juego" de cartas coleccionables basado en NFT que transforma las URL de las webs en objetos digitales coleccionables, con la dirección de la web oficial del autor.

¿Pero QUÉ ES UN NFT?

Pero vamos por partes. ¿Qué es un NFT? Un NFT, siglas en inglés de non-fungible token o "representación no fungible", es un tipo de identificador criptográfico que representa un elemento único en una cadena de bloques o blockchain, que puede definirse a su vez (y muy a grandes rasgos) como una base de datos descentralizada y distribuida públicamente.

Este tipo de cadenas son las que hacen posible la naturaleza segura y descentralizada de las criptomonedas, ya que sirven como un registro público de las diferentes transacciones realizadas, evitando, por ejemplo, que alguien pueda usar dos veces la misma moneda para comprar dos cosas diferentes.

En el caso de los NFT, las entradas en su cadena de bloques se denomina como "no fungible" porque no son intercambiables entre sí. Un bitcoin, por ejemplo, puede sustituirse por cualquier otro bitcoin. Su valor es el mismo. Un NFT no, representa algo único.

Esta naturaleza ha convertido a los NFT en el vehículo ideal para certificar artículos digitales como originales, y uno de los campos en los que su aplicación resulta obvia es en el mundo del arte digital.

Una obra de arte tradicional (un cuadro, una escultura...) puede ser falsificada, pero un ojo experto descubrirá tarde o temprano que se trata de una copia. Es imposible que un falsificador utilice los mismos pigmentos, el mismo lienzo o la misma piedra que el original. Incluso el falsificador más meticuloso, tarde o temprano, encuentra límites físicos que impiden una copia exacta de una pieza.

En el mundo del arte digital, sin embargo, hacer una copia indistinguible del original es trivial. Basta con duplicar los 1 y 0 que definen su existencia. Los NFT solucionan este problema creando una escasez digital verificable, es decir, un sistema no centralizado con el que es posible comprobar que una canción, ilustración digital o vídeo son la canción ilustración o vídeo originales y no una de las miles de millones de copias perfectas de los mismos que circulan por la red.

Todo protegido por blockchain

La idea de usar blockchain para dar autenticidad a una obra de arte no es nueva, pero se ha popularizado enormemente en los últimos meses gracias a la aparición de webs como Foundation, Cent o Nifty Gateway que simplifican el proceso de subasta de estos NFT y a que una casa tradicional de subastas, Christie's, decidió subastar una obra digital del artista Mike Winkelmann, conocido como Beeple, usando este sistema a finales de febrero.

Su ilustración Everydays: The First 5000 Days, se vendió finalmente por 69 millones de dólares y sacudió los cimientos del mundo del coleccionismo, que hasta ahora había prestado sólo una atención tangencial al mundo del blockchain.

Desde finales de 2020, todo tipo de bienes digitales han pasado a venderse usando este sistema, desde clips de vídeo de jugadas deportivas históricas hasta fotos, memes o incluso tweets. Jack Dorsey, fundador y actual presidente de Twitter, vendió hace poco más de una semana el NFT de su primer tweet, por ejemplo, por 2,5 millones de dólares.

Muchos artistas independientes o con un audiencia pequeña han abrazado el concepto. Los NFT permiten por fin monetizar su trabajo sin tener que entrar en un circuito de galerías y representantes que no siempre es receptivo a ciertas formas de arte o que, cuando lo es, se lleva altísimas comisiones con cada venta.

Pero aunque NFT soluciona parte de los problemas que hasta ahora tenía la comercialización de arte digital, introduce otros nuevos. Al igual que un bitcoin, un NFT es una cadena cifrada de caracteres que puede considerarse como un objeto digital y que por tanto puede ser robado si no se toman las precauciones adecuadas. Una vez robado, con el movimiento reflejado en la cadena pública de bloques, se vuelve imposible de recuperar.

Los NFT tampoco solucionan el problema de la autoría original, que puede ser problemática en casos como los de los memes, que son un esfuerzo colectivo en evolución constante.

Algunos de los mercados online de NFT, como Foundation, han vendido en los últimos días conocidos memes como el de Nyan Cat (el gif de un gato que viaja dejando una estela de arcoiris) o las gafas de sol pixeladas que suelen acompañarse del mensaje "Deal With It" (Acéptalo), pero no está claro que las personas que han recibido el dinero puedan ser consideradas como los autores reales de estos archivos, a pesar de que Foundation tenga un equipo de verificadores en plantilla.


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