Los juzgados de la Audiencia Nacional acorralan a una veintena de jefes de ETA
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6 Noviembre 2022

Los juzgados de la Audiencia Nacional acorralan a una veintena de jefes de ETA

El tribunal ha reabierto varias causas para esclarecer su responsabilidad en los atentados

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Siempre se dice que la Justicia es lenta pero imparable. Y, desde hace años, en los juzgados de la Audiencia Nacional hay abiertas causas que avanzan con lentitud. Muchas porque la colaboración policial también es lenta. «Se trata de realizar informes de hace mucho tiempo, de recuperar datos muy antiguos y de comparar con posibles nuevas novedades documentales procedentes de Francia», explican fuentes de la lucha antiterrorista implicadas en tratar de esclarecer los vínculos de los jefes de ETA con varios de los atentados más significativos.

Ya son más de una veintena los señalados por su presunta responsabilidad en esos atentados. Y la gran mayoría han acudido ya a dependencias judiciales (de forma presencial o telemática) en calidad de investigados. Varios de los dirigentes de ETA ya están, incluso, con medidas cautelares como la retirada del pasaporte o comparecencias periódicas en el juzgado. Y antes de final de año se prevé, según estas fuentes, que se produzca un importante «empujón» a algunas de las causas más relevantes.

Han sido las víctimas del terrorismo las que han impulsado esta nueva actuación judicial que les permite profundizar en la responsabilidad de los crímenes, para buscar a aquellos que estaban al frente de la banda y o bien los ordenaron o no hicieron nada para evitarlos.

Esta vía se ve respaldada con el impulso que supuso la visita a España de una delegación europea que se interesó por los más de 370 asesinatos de ETA sin esclarecer.

En las causas que la Audiencia ha reabierto en las últimas semanas, los autores de los crímenes han sido identificados y juzgados, salvo en el caso del atentado perpetrado en 2003 en Sangüesa (Navarra), en el que fueron asesinados dos policías. En esta querella se piden actuaciones contra ocho jefes de ETA.

De momento, las querellas presentadas por la asociación de víctimas Dignidad y Justicia han llegado a tres juzgados de la Audiencia, los de Manuel García-Castellón, Alejandro Abascal y Santiago Pedraz. Entre todas las causas ya reabiertas por la Justicia, se ha puesto en el punto de mira a 42 integrantes de zubas (como se conocía a las direcciones de ETA), querellados por «autoría mediata por dominio» y pertenecientes a seis direcciones de la banda.

La banda iba sustituyendo a sus responsables conforme eran detenidos y en algunas de las causas coinciden alguno de los jefes. La actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado provocó que, con el paso de los años, los relevos en la cúpula etarra fueran cada vez más habituales porque las detenciones eran continuas.

Desde el punto de vista del «dominio de la organización», cada zuba sigue siendo una estructura de responsabilidad netamente distinta a cualquier otra anterior o posterior, explica en sus querellas Dignidad y Justicia, cuyas denuncias, elaboradas por el letrado Miguel Ángel Rodríguez, inciden en la posibilidad de que todos los dirigentes podían dar «contraórdenes» para impedir asesinatos. No lo hicieron nunca.

Fue la querella presentada por la asociación presidida por Daniel Portero por el asesinato del magistrado del Tribunal Supremo José Francisco Querol Lombardero la que abrió la puerta a estas nuevas actuaciones. El juez Pedraz decidió admitir a trámite la querella contra los jefes etarras por el atentado del 30 de octubre de 2000.

En el atentado fueron asesinados también Jesús Escudero García (escolta policial), Armando Medina Sánchez (conductor asignado) y Jesús Sánchez Martínez (conductor de transporte público). Hubo 64 heridos y más de 700 viviendas de 35 edificios sufrieron daños. La querella está dirigida contra 11 dirigentes de ETA.

Posteriormente se presentó otra querella por el atentado en el aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas. El 30 de diciembre de 2006, ETA hizo estallar una furgoneta cargada con cientos de kilos de explosivos. El comando asesinó a dos ciudadanos ecuatorianos: Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. El atentado puso fin a la tregua que mantenía ETA mientras negociaba con el Gobierno de Zapatero. La querella está dirigida contra cuatro dirigentes.

La tercera querella la admitió García-Castellón contra nueve dirigentes de ETA al entender que fueron responsables de ordenar el asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco. Hasta la fecha, la Justicia ha sentado en el banquillo a los que participaron directamente en el crimen. Ahora se abre la puerta a sentar a los que lo ordenaron o no lo impidieron.

Nueve son los jefes de ETA contra los que va dirigida la querella. García-Castellón dio luz verde también a la reapertura del sumario por el atentado perpetrado por ETA contra el cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola (Alicante). El 4 de agosto de 2002, ETA hizo explotar un coche bomba cargado con 100 kilos de dinamita Titadine y metralla frente a la casa cuartel de la localidad. Los etarras acabaron con la vida de la niña de seis años Silvia Martínez Santiago, hija del agente José Joaquín Martínez, que se encontraba en ese momento jugando en su domicilio junto a su madre, Toñi Santiago; y de Cecilio Gallego, ciudadano jubilado que esperaba el autobús. Por este atentado están siendo ya investigados otros seis jefes de ETA.

La quinta causa procede del 21 de septiembre de 2008, cuando ETA intentó perpetrar una matanza de ertzainas en Ondarroa (Vizcaya). Hizo estallar un coche bomba con 100 kilos de explosivo frente a una comisaría de la Ertzaintza. Diez agentes resultaron heridos. No hubo aviso previo. Dignidad y Justicia se ha querellado contra cuatro jefes de ETA.

El último de los atentados que se investiga es el de Sangüesa en 2003. ETA colocó una bomba lapa y asesinó a dos policías: Bonifacio Martín Hernando, y Julián Envit Luna. El juez Alejandro Abascal ha dado luz verde a las actuaciones contra lo que denomina «la época del Titadine» de ETA. Investiga a ocho jefes de la banda.

Pero en la Audiencia Nacional también está abierta una causa por el asesinato de Gregorio Ordóñez, teniente alcalde de San Sebastián, del PP, asesinado a tiros por ETA en 1995. El que fuera número uno de ETA, Mikel Antza, ha prestado declaración por su presunta relación con los hechos.

Señalados por la Justicia

Estos son los jefes de ETA que están bajo la lupa de la Audiencia Nacional: 'Mikel Antza', J. A. Olarra Guridi, Gorka Palacios, Vicente Goikoetxea, Ainhoa Múgica, Ramón Sagarzazu, F. I. Esparza Luri, María Soledad Iparraguirre, J. Gª Gaztelu 'Txapote', 'Iñaki de Rentería', Asier Oyarzabal, J. C. Iglesias 'Gadafi', Garikoitz Aspiazu 'Txeroki', J. Arizkuren 'Kantauri', Aitzol Iriondo, Carlos Ibarguren, Mikel Carrera, Jokin Echevarria, J. F. Iradi 'Susper', 'Josu Ternera' y Ainhoa Ozaeta.


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