Otro tinte para Griezmann: segunda cesión esperada, unas cuentas del Atlético bajo la lupa y el filo de los 40 millones
15:08
30 Junio 2022

Otro tinte para Griezmann: segunda cesión esperada, unas cuentas del Atlético bajo la lupa y el filo de los 40 millones

El francés iniciará su 7º curso en rojiblanco, el 2º cedido por el Barça, tras un curso oscuro por su rendimiento. Dentro de un año, según sus minutos, su continuidad exigiría un importante desembolso

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"Me he cortado el pelo. Me he comprado otro tinte". La semana pasada, Antoine Griezmann (31 años) anunciaba en sus redes sociales otro de esos giros estéticos, de esos contundentes cambios de look, tan habituales en él. Lo hacía desde su retiro en la playa, donde recarga las pilas en compañía de su familia. Eso sí, no andaba muy preocupado sobre su futuro. Lo lógico, lo esperado, es que completara ese segundo año de cesión en el Atlético, dibujado como opcional en el acuerdo firmado la temporada pasada con el Barcelona, en el cierre del mercado de fichajes. Dentro de un año, si juega 45 minutos en la mitad de los partidos, el Atlético tendrá que pagar 40 millones al conjunto azulgrana. Esa será otra historia.

Este mismo martes, con las cuentas del Atlético convertidas en motivo de debate (casi nacional), con Enrique Cerezo hablando de los 40 millones que cuadrar, el conjunto rojiblanco solicitaba al Barça la activación de esa segundo curso de cesión. El trámite necesario para que Antoine trate de lograr esa redención definitiva ante la afición que no alcanzó la temporada pasada. Con un tuit de tres emoticonos (un círculo rojo, ATM y otro círculo blanco, por ese orden) confirmaba la tarde del miércoles lo que ya habían adelantado desde el Metropolitano. Lo contrario, a pesar de ese laberinto de cuentas en el que se ha convertido el cierre del ejercicio, a pesar de su salario, habría sido toda una sorpresa.

Griezmann hizo examen de conciencia en voz alta, días antes de que acabara la Liga. Sobre el césped del Martínez Valero de Elche, donde desempolvó el catalejo en la jugada que abrió el marcador, donde regaló una asistencia a De Paul para bajar la persiana a la Champions, asumió sus pecados con humildad y dejó claro que su futuro estaba en Madrid, junto al entrenador que mejor le ha entendido y un capitán, Koke, con el que le une una gran amistad. No se entendió de otra manera.

"Tengo culpa de esos momentos malos del equipo y de los resultados. Hay que mejorar para el año que viene y disfrutar de esta noche, que otra vez entramos en Champions", reconocía con firmeza. "Espero ser un jugador importante y decisivo que siempre lo he sido. No es normal estar tantos partidos sin hacer gol", añadía a su autocrítica. Su última diana data del 6 de enero, en un partido de Copa ante el Majadahonda. Aquella noche recayó de su lesión y se marchó entre lágrimas. Acabó el curso con ocho tantos y siete asistencias, su registro más bajo desde 2012, cuando aún jugaba en la Real Sociedad.

Sin marcar desde enero

Antoine hablaba de ser importante y, obviamente, en su cabeza (y en la de todos) estaba volver a serlo en el Atlético. Como lo fue en Oporto, rumbo a los octavos de final de Champions; frente al Liverpool, en el Metropolitano, antes de su expulsión; en Old Trafford, rumbo a cuartos de final; o aquella noche en Elche donde se sinceró. Demasiado poco para lo que se esperaba de él. El propio Antoine inició la digestión desde que se fue de vacaciones, tras los cuatro partidos de la Liga de Naciones con su selección. Ni Francia (dos empates y dos derrotas) ni él (no marcó) brillaron.

Uno de los primeros que celebró su continuidad (oficial) fue Joao Félix. Porque entre ambos se ha forjado una gran conexión. Joao, destinado a ser su heredero, y dueño de aquel dorsal '7' que Griezmann convirtió en leyenda durante su primera etapa (133 goles), cuando susurró al Balón de Oro (2018), ha acabado encontrando en el francés un espejo y un punto de apoyo. Ambos acabaron intercambiándose las camisetas en Old Trafford. Y eso que en septiembre no sentó nada bien el fichaje.

Su salario, uno de los más elevados de la plantilla, es otra de esas elevadas cifras que aprietan la hoy cuestionada masa salarial del Atlético. Sin embargo, no ha sido obstáculo para solicitar la ejecución de ese segundo año de cesión. Simeone se marchó a las Maldivas convencido de que así sería, más allá de esas cuentas del club para cerrar el ejercicio. Convencido, también, de que el hombre que ha contribuido con más goles a su causa, volverá a ser importante. Será, en cualquier caso, visto su rendimiento del curso anterior, una cuestión de fe. El misterio se resolverá sobre el césped.


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