Pedro Castillo jura como presidente de Perú ''por una nueva Constitución''
21:20
28 Julio 2021

Pedro Castillo jura como presidente de Perú ''por una nueva Constitución''

En su primer discurso, que ha contado con la presencia de Felipe VI y líderes de la región, afirma que el suyo es un gobierno ''para el pueblo'' que busca acabar con los ''abusos'' de los monopolios

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Con la presencia del rey Felipe y los Jefes de Estado de Chile, Ecuador, Argentina, Colombia y Bolivia, Pedro Castillo asumió este miércoles la presidencia. Lo hizo justo el día en que Perú celebraba el Bicentenario de la independencia, promulgada el 28 de julio de 1821.

Francisco Sagasti, que presidió el gobierno de transición, cedió el testigo a un líder vacilante e impredecible, que juró por "una nueva Constitución", y pronunció su primer discurso oficial, sin levantar la mirada de las hojas que leía y ataviado de su inconfundible sombrero chotano, de paja blanca, que usan los trabajadores del campo de su Cajamarca natal.

En tono moderado, queriendo transmitir tranquilidad a los peruanos, desgranó los ejes maestros de su programa. No olvidó que necesita espantar el miedo que despierta entre millones de compatriotas, temerosos de una deriva comunista.

"Se ha asustado con el cuento de que queríamos expropiar bienes de los ciudadanos, lo que es totalmente falso", afirmó el presidente, en la ceremonia celebrada en el Congreso de la República. "Queremos que la economía mantenga orden. Lo que propugnamos es que se acaben los abusos de los monopolios, de los consorcios, de las entidades financieras".

Insistió que el suyo es un "gobierno del pueblo y para el pueblo", que es el primer presidente que pertenece "a los sectores oprimidos por tantos siglos", y está empeñado en superar las inequidades que comenzaron con el arribo de los españoles hace quinientos años.

En cuanto a lo inmediato, aseguró que la lucha contra la pandemia será su prioridad. Y es que nada más sentarse en su oficina de la magnífica Casa Pizarro del centro de Lima, deberá confrontar la mala gestión que hereda de sus antecesores: el país con mayor índice de fallecidos en el mundo por millón de habitantes y con solo el 16% de la población con dos dosis de vacunas.

La recuperación económica es otra de las asignaturas pendientes. A pesar de ver pasar cuatro presidentes y 170 ministros en cinco años, Perú había alcanzado elevadas cifras de crecimiento, hasta que el Covid detuvo la marcha y aumentó en 9 puntos el índice de pobrezamonetaria, que llegó al 30%, a lo que cabría sumar el 33% de peruanos en situación de vulnerabilidad.

Tendrá que encontrar la fórmula para combinar los programas sociales con el incremento de la producción empresarial. Pero solo el anuncio de su posible triunfo provocó una masiva fuga de capitales y el sol se desplomó un 10% a pesar, según JP Morgan, de que el Banco Central lo defendió con una cifra equivalente al 5,4 del PIB.

"Hoy la población pide cambios y no está dispuesta a renunciar a ellos ¿Esos cambios implican poner en riesgo los logros conseguidos? No. Es posible realizar los cambios con responsabilidad, respetando la propiedad privada pero poniendo por delante los intereses del Estado", declaró Castillo, católico practicante, casado con Lilia Parades, cristiana Evangélica.

Sobre el sector minero, que representa el 61% de las exportaciones conforme a datos del Ministerio de Energía y Minas, asunto central para la economía, anunció que deben cambiar la Constitución para firmar contratos con multinacionales que no sean lesivos para los intereses del país. "Todo proyecto debe contribuir a dinamizar la economía local y nacional. Si un proyecto no tiene rentabilidad social, simplemente no va", advirtió.

Para sacar adelante la larga lista de promesas que anunció y no caer al vacío como los últimos presidentes, deberá hacer equilibrios en el alambre. En el Legislativo, a pesar de tener el partido más votado, su posición es débil. De los 137 diputados, Castillo solo cuenta en realidad con diecisiete de sus afectos, docentes casi todos. Los otros veinte que consiguió el marxista-leninista Perú Libre son de la cuerda de Vladimir Cerrón, que le prestó su formación política para que llegara al palacio presidencial de Torre Tagle. Alguno de esos congresistas, como Guillermo Bermejo, investigado por posible filiación a organización terrorista, será la voz que emitirá alarmas cuando el ahora mandatario pretenda no seguir la línea roja que marca Perú Libre. Aún así, tendrán que buscar pactos con los izquierdistas del Frente Amplio, el Partido Morado y Juntos por el Perú.

Enfrente tendrá la oposición virulenta de los fujimoristas y otras formaciones de distinto pelaje que pueden pretender sacarle del poder antes de tiempo, como ya sucedió con Vizcarra. "En las fuerzas de derecha creo que existe la intención de buscar resquicios legales para poder aplicar la figura de la vacancia al presidente Castillo, pero será difícil", comenta a este diario Mauricio Aguirre, analista político.

Son tantos los retos monumentales que asume el maestro de escuela rural, de 50 años, que se antojan excesivos para un novato en las lides políticas, carente de una sólida formación profesional. Tan solo en una ocasión, en el 2002, aspiró a un cargo: el de alcalde de Anguía, en Cajamarca, y perdió.

Pero Pedro Castillo ha demostrado en su corta carrera pública su habilidad para alcanzar metas que parecían imposibles. La clave, aseguran los analistas, será su capacidad para rodearse de un equipo que cubra sus infinitas lagunas y no espante a los mercados ni a la mitad de sus compatriotas que votaron por Keiko Fujimori solo para evitar que ganara alguien que identifican con un Hugo Chávez.

La composición del gabinete, empezando por el primer ministro, que dará a conocer entre el jueves y el viernes ante la incapacidad de conformarlo el mismo día de la toma de posesión, como es la costumbre, será la señal inconfundible de la ruta que escogerá, si apegado al radicalismo de Perú Libre o un gobierno moderado de signo socialista.


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