Pere Aragonès visita Moncloa como juez de la gobernabilidad de Pedro Sánchez
12:30
29 Junio 2021

Pere Aragonès visita Moncloa como juez de la gobernabilidad de Pedro Sánchez

El PSOE rompe con el PP y fía todo el futuro a ERC, contra la opinión de algunos ministros

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Nueva foto juntos, la tercera en apenas tres días. Dos en el Mobile World Congress; una, hoy, en La Moncloa. El entendimiento está por ver. El acercamiento, al menos físico, es notorio. Pedro Sánchez y Pere Aragonès se ven hoy en el complejo presidencial en una cita que se espera pueda impulsar la mesa de diálogo, que es el verdadero meollo de la operación concordia que abandera el Gobierno. Un encuentro en el que el presidente de Cataluña acude consciente de su posición de fuerza. La concesión de los indultos y la hoja de ruta decidida por el presidente del Gobierno cercenan toda entendimiento con PP y Cs y fían la gobernabilidad a los nacionalistas.

Se acabó la llamada «geometría variable»: la intención de Sánchez de, en momentos concretos, buscar la moderación con pactos con Ciudadanos o, incluso, con el PP en materias de Estado. Su apuesta por la «agenda del reencuentro» con Cataluña hace que el Gobierno se centre en un único camino, una única mayoría posible que sustente su gobernabilidad: la de los nacionalistas y los partidos minoritarios del Congreso. El bloque de la investidura fue siempre la vía que quiso Unidas Podemos, que trabajó para echar del camino a Ciudadanos, una opción que ha tanteado en más de una ocasión el sector socialista del Ejecutivo, pero que ahora tras los indultos no es ya viable.

«Nunca ha habido puentes con un PP que considera que sólo se puede cumplir la Constitución cuando ellos están en el poder. O renovar los órganos cuando ellos están en el poder», sentenció ayer el propio Sánchez. Los dardos del presidente del Gobierno constatan que La Moncloa no contempla entendimiento alguno. Acusó a los populares de ser la «oposición más furibunda de Europa» o de «romper los consensos básicos» por su ausencia el domingo en el acto de homenaje en el Congreso a las víctimas del terrorismo -al que fue Bildu-.

El apagón que fotografía Sánchez respecto al PP o Cs -«si es de centro no tiene sentido que pacte sólo con la derecha y con la ultraderecha», dijo en la Ser- deja sólo viva la suma con ERC, Bildu o el PNV, entre otros partidos. Un escenario que desvirtúa las preferencias de algunos de sus ministros, que siguen confiando en lograr determinados consensos con el PP. El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, incluso, se muestra esperanzado, al menos públicamente, en un pacto para renovar el Poder Judicial.

En el Gobierno manejan dos recientes votaciones en el Congreso, precisamente sobre dos iniciativas del PP sobre los indultos, como boceto de lo que pretenden en votaciones claves, como las de los Presupuestos, que sólo saldrán si ERC, Bildu y PNV los apoyan, o las medidas sociales que está impulsando el Ejecutivo (Ley Trans, Ley de Memoria Democrática, rebaja del IVA de la luz...). Las dos iniciativas populares contra la medida de gracia se rechazaron por 190 y 192 votos en contra -PSOE y Unidas Podemos junto a sus socios- y 152 y 150, a favor (PP, Vox, Cs), respectivamente.

En esa mayoría que sustenta a Sánchez, y que quieren sea la que sume más que el bloque PP-Cs-Vox en las próximas generales, ERC es determinante. Es protagonista para que la gobernabilidad permanezca a flote o se hunda. Eso concede una posición de fuerza a los republicanos independentistas justo cuando debe abrirse la negociación entre Gobierno y Generalitat. Al tiempo que provoca desconfianza en sectores socialistas, por muy engrasada que esté la relación entre los grupos en el Congreso, que recuerdan que ERC ya tumbó los Presupuestos de Sánchez tras la moción de censura y obligó a ir a elecciones.

En ERC son conscientes de esa fuerza negociadora, de la necesidad de Sánchez, y por eso ya avisan en la previa de su cita con Aragonès. Oriol Junqueras, líder de los republicanos y fuera de prisión gracias a los indultos, advirtió ayer en declaraciones a Reuters de que la medida de gracia no hará que su partido apoye los Presupuestos de manera automática, sino que sólo lo harán si son beneficiosos para Cataluña.

Junqueras avisa de que los indultos no garantizan su apoyo a los Presupuestos

Ser socios determinantes para el Gobierno permite pulsos como la presencia del propio Junqueras en la mesa de diálogo, que posiblemente se reúna ya después del verano.

El líder de ERC se muestra dispuesto a sentarse en ese foro, mientras Sánchez se muestra contrario alegando que es una «mesa entre gobiernos» y que Junqueras sigue estando inhabilitado para ejercer cargo público.


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