Revés para la Superliga: el abogado de la UE cree que los clubes pueden crearla, pero no pueden seguir en competiciones de la FIFA y la UEFA sin permiso
21:44
15 Diciembre 2022

Revés para la Superliga: el abogado de la UE cree que los clubes pueden crearla, pero no pueden seguir en competiciones de la FIFA y la UEFA sin permiso

La opinión, que no es vinculante, es que las restricciones de las federaciones internacionales no son contrarias al derecho de la Unión Europa, no violan el Derecho de Competencia ni las libertades

08/11/22 La UEFA se reúne con la Superliga y mantiene su rechazo: "La oposición sigue siendo abrumadora" 25/05/21 La UEFA abre expediente sancionador contra Real Madrid, Barça y Juventus por la Superliga

Primer revés legal para los grandes clubes de fútbol. El abogado general de la UE se ha pronunciado este jueves sobre el polémico caso de la Superliga, el intento el año pasado de algunos de los principales clubes continentales (y entre ellos Real Madrid o Barcelona) de crear una competición nueva. El abogado general, en la opinión emitida este jueves, sostiene que los clubes tienen libertad total para crear su propia competición fuera del ecosistema de la UEFA y de la FIFA, pero que no pueden continuar participando en las competiciones habituales sin la autorización previa de esas federaciones.

Se trata por el momento únicamente de la opinión de uno de los abogados generales de la corte, Athanasios Rantos, que no es vinculante. El letrado da su opinión y los jueces, más adelante, se pronunciarán en una sentencia. Los magistrados del TJUE suelen hacer caso a esas recomendaciones, pero no siempre.

El razonamiento del letrado es que las normas de la FIFA y de la UEFA, que supeditan cualquier nueva competición a una autorización previa, son perfectamente compatibles con el Derecho de la Unión en materia de competencia. Y por tanto, dice, aunque la European Super League Company tiene potestad para crear cuando quiera una competición de fútbol independiente "fuera del ecosistema de la UEFA y de la FIFA, no puede, además de crear esa competición, continuar participando en las competiciones de fútbol organizadas por la FIFA y la UEFA sin la autorización previa de esas federaciones".

Es un revés importante para las aspiraciones de los grandes clubes. La European Super League Company (ESLC) es una sociedad de Derecho español que aspira a organizar la primera competición europea anual de fútbol cerrada o 'semiabierta, la Superliga, que existiría al margen de la UEFA. Su idea es que los clubes de esa Superliga seguirían participando en las competiciones de fútbol organizadas por las federaciones nacionales de fútbol y por la UEFA y la FIFA. Pero ambas federaciones, que según sus respectivos estatutos, "ostentan el monopolio de la autorización y la organización de competiciones internacionales de fútbol profesional en Europa", publicaron una declaración inmediata negándose a reconocer a esta nueva entidad y advirtiendo de que cualquier jugador o cualquier club que participara en esta nueva competición sería expulsado de las competiciones organizadas por la FIFA y sus federaciones.

Los fundadores de la Superliga recurrieron inmediatamente a los tribunales al considerar que esas prácticas eran contrarias a la competencia e incompatible con el Derecho de la Unión. El juzgado de los mercantil de Madrid pidió entonces al TJUE que se pronunciara sobre cómo afectaba a las disposiciones relativas al Derecho de la competencia y a las libertades fundamentales esas disposiciones estatutarias de la FIFA y de la UEFA y de las advertencias o amenazas de sanciones. Y hoy el abogado general le da la razón a las federaciones internacionales.

Derecho de Competencia

En su escrito, el letrado recomienda al alto tribunal que responda al juzgado español que esas polémicas normas de la FIFA y de la UEFA que supeditan la creación de cualquier nueva competición a una autorización previa "son compatibles con el Derecho de la Unión en materia de competencia. Habida cuenta de las características de la competición proyectada, los efectos restrictivos derivados del sistema de autorización previa son inherentes y proporcionados para alcanzar los objetivos legítimos perseguidos por la UEFA y la FIFA asociados al carácter específico del deporte".

Igualmente, en su escrito, Rantos argumenta que las normas de la Unión en materia de competencia no prohíben a la FIFA, a la UEFA, a sus federaciones miembro o a sus ligas nacionales "amenazar con sanciones a los clubes afiliados a esas federaciones en caso de que estos participen en un proyecto de creación de una nueva competición que pudiera vulnerar los objetivos legítimos perseguidos por esas federaciones de las que son miembros" y que, además, las normas comunitarias en materia de competencia "no se oponen a las restricciones establecidas en el Estatuto de la FIFA referidas a la comercialización exclusiva de los derechos relativos a las competiciones organizadas por la FIFA y la UEFA en la medida en que estas restricciones resulten inherentes a la consecución de los objetivos legítimos relacionados con el carácter específico del deporte y proporcionadas a estos".

La queja de los organizadores de la Superliga es que se trata de un abuso de su posición dominante y que pese a todo con esas reglas la competencia es casi imposible. Pero el griego considera que el hecho de que la FIFA y la UEFA no den reconocimiento a una competición de ese tipo, que sería rival, "podría considerarse inherente a la consecución de determinados objetivos legítimos", en la medida en que tiene como finalidad tanto mantener los principios "de participación basada en los resultados deportivos, de igualdad de oportunidades y de solidaridad en que se funda la estructura piramidal del fútbol europeo, como luchar contra los fenómenos de doble pertenencia".

Los clubes pueden hacer su propia competición, sostiene, pues nadie puede privarles de esa libertad. Pero UEFA y FIFA sí pueden castigarlos, y a los jugadores. Su planteamiento va más allá del puro derecho de competencia, pues el abogado general cuya opinión no es vinculante pero sí respetada, sostiene que las libertades fundamentales reconocidas por el Derecho de la Unión "no se oponen a los Estatutos de la FIFA y la UEFA que prevén que la creación de una nueva competición paneuropea de fútbol entre clubes quede sometida a un sistema de autorización previa, en la medida en que dicha exigencia sea adecuada y necesaria a tal efecto, habida cuenta de las particularidades de la competición proyectada".

Satisfacción de la UEFA

Poco después de conocerse la opinión del abogado, la UEFA expresó su "satisfacción por el dictamen inequívoco". "Las conclusiones refuerzan el papel central de las federaciones en la protección del deporte, defendiendo los principios fundamentales del mérito deportivo y el acceso abierto entre nuestros miembros, así como uniendo el fútbol con responsabilidad compartida y solidaridad", señaló en un comunicado.

El organismo que preside el esloveno Aleksander Ceferin insistió en que "el fútbol en Europa permanece unido y se opone firmemente a la ESL (Superliga europea), o a cualquier propuesta de escisión de este tipo, que amenazaría a todo el ecosistema deportivo europeo". "Mientras esperamos la sentencia final del Tribunal, prevista para el próximo año, la UEFA, como organismo rector de interés público y sin ánimo de lucro, seguirá plenamente centrada en su misión de desarrollar el fútbol para todos, en estrecha cooperación con las federaciones nacionales, las ligas, los clubes, los jugadores, los aficionados, las instituciones de la UE, los gobiernos y otras partes interesadas que tienen en el corazón los verdaderos valores del fútbol", añadió.

LaLiga española, única personada en el procedimiento, ha emitido un comunicado en el que "celebra las conclusiones del Abogado General (de la Unión Europea), que defiende que las normas de la FIFA y de la UEFA que supeditan cualquier nueva competición a una autorización previa son compatibles con el Derecho de la Unión en materia de competencia". Dichas conclusiones, a su juicio, "suponen un refrendo a la defensa que LaLiga hace del ecosistema actual del fútbol europeo".

Para LaLiga, "la creación de una Superliga significaría el final de las ligas nacionales europeas, terminaría con un modelo que ha demostrado su eficacia durante más de 100 años y rompería el sueño de los millones de aficionados de las competiciones nacionales". "La creación de una liga diseñada para enriquecer a los clubes más grandes y concentrar el poder en un pequeño número de equipos que ya dominan el fútbol europeo, también provocaría la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo y reduciría drásticamente los ingresos fiscales de las arcas públicas de todo el continente", concluye.

Por su parte, la Superliga destacó que el dictamen del abogado general del TJUE afirma que "la UEFA tiene la responsabilidad de proteger que terceros no se vean privados indebidamente de acceso al mercado" y que sus posibles sanciones pueden tener un impacto en la disposición de los clubes y jugadores necesarios para formar esta nueva competición.

La empresa A22 Sports Management, impulsora del proyecto y demandante contra la UEFA y la FIFA, resaltó que el dictamen afirma que "las medidas disciplinarias que parecen haber sido previstas por la UEFA, incluidas las amenazas de sanciones contra los participantes en la ESL (Superliga Europea), pueden tener un impacto en la disposición de los clubes y jugadores necesarios para formar esta nueva competición y, por tanto, cerrar el mercado de la organización de competiciones de fútbol en Europa a un competidor potencial".


Etiquetas:  #Revés #para #la #Superliga #el #abogado #de #la #UE #cree #que #los #clubes #pueden #crearla #pero #no #pueden #seguir #en #competiciones #de #la #FIFA #y #la #UEFA #sin #permiso

COMENTARIOS