Un año del tuit que incendió el Sáhara Occidental
01:16
10 Diciembre 2021

Un año del tuit que incendió el Sáhara Occidental

La decisión de Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental se enmarca en una línea continuista con la política exterior estadounidense

Gran Angular Un año de estallidos en el Sáhara Occidental

Hace ahora un año, un tuit hizo saltar por los aires el tablero de ajedrez regional en torno al conflicto del Sáhara Occidental. En un corto mensaje en la red social, Donald Trump -que ya estaba en la cuenta atrás de su Presidencia- reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental a cambio del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel. La decisión, contraria a las resoluciones de Naciones Unidas, que considera el territorio como "pendiente de descolonización", trastocó la geopolítica regional.

"Hoy firmé una proclamación reconociendo la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental. ¡La propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos es la ÚNICA base para una solución justa y duradera por una paz y prosperidad perdurables", escribió Trump en Twitter ese día. En un segundo mensaje desvelaba: "¡Otro hito HISTÓRICO hoy! ¡Nuestros dos GRANDES amigos Israel y el Reino de Marruecos han acordado relaciones diplomáticas plenas -un hito masivo para la paz en Oriente Medio!".

En el tiempo que ha transcurrido desde entonces, la vieja rivalidad entre Marruecos y Argelia -su contrapoder en el Magreb y defensor de las aspiraciones independentistas de los saharauis- se ha encendido de nuevo, en uno de los peores enfrentamientos de las últimas décadas. Tras varios desencuentros, a finales del verano, Argelia rompió relaciones diplomáticas con el reino alauí y a primeros de noviembre dejó de suministrar gas a la Península a través del gasoducto que pasa por territorio vecino. La tensión sube al calor del conflicto militar que se ha reactivado en el propio Sáhara Occidental, entre el Frente Polisario y Marruecos, en una dinámica de confrontación que arrancó en noviembre de 2020, casi un mes antes del tuit de Trump.

Pero no por chocante la decisión de Trump puede verse como rupturista de la política exterior estadounidense. "Es la continuidad de una política de largo recorrido. Hay una línea de continuidad evidente", analiza Domingo Garí, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de La Laguna. Garí acaba de publicar el libro "Estados Unidos en la guerra del Sáhara Occidental" (Catarata), en el que estudia documentos desclasificados de la Secretaría de Estado, de los archivos presidenciales de los presidentes Gerald Ford, Jimmy Carter y Ronald Reagan, así como materiales de la CIA para trazar la trayectoria de la implicación estadounidense en el conflicto.

Con un año de perspectiva y con el estudio de Garí en las manos, da la impresión de que se podía adivinar que EEUU iba a llegar a este punto. "En realidad, la decisión de Trump es una continuación de las políticas de Reagan, pero dando un paso más adelante que implicó el reconocimiento efectivo de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El tema es que esto estaba latente desde el primer apoyo que el Gobierno de Ford, en el año 1974, dio a Marruecos, con la estrategia de política internacional dirigida por Kissinger. En cierta manera, eso estaba implícito", considera el profesor, en una entrevista telefónica con EL MUNDO.

El movimiento unilateral del presidente republicano estaba 'a priori' llamado a ser secundado por otros países. Y eso es lo que esperaba Marruecos, que miraba con atención la reacción de Francia, España y otros países europeos aliados de EEUU. Ha transcurrido un año y ninguno de los actores principales del conflicto han seguido la dirección marcada por Trump. Tan sólo Colombia se declaró en octubre pasado a favor de la soberanía marroquí en la ex colonia.

Simpatizantes del Frente Polisario, en los campos de refugiados de Tinduf.Simpatizantes del Frente Polisario, en los campos de refugiados de Tinduf.J. MartínEFE

El vínculo geopolítico

Bajo la nueva Presidencia de Joe Biden a partir de enero de 2021, EEUU no ha dado marcha atrás en el decreto trumpista pero tampoco ha seguido ahondando en él, ya que por ahora no ha abierto el esperado consulado dentro del territorio y, por ejemplo, tampoco permitió que las maniobras militares African Lion se desarrollaran en el área en disputa. La razón de que no revoque a Trump puede estribar en que la consecuencia sería un debilitamiento de los Acuerdos de Abraham, impulsados por Trump para normalizar relaciones entre Israel y tres países árabes (Emiratos árabes Unidos, Bahrein y Sudán), a los que luego se sumó Marruecos.

"Trump -que toma esa decisión aconsejado por el yerno, que mantiene relaciones estrechas con Israel- vincula ambos problemas. Esto vuelve a enlazar el conflicto de Marruecos y el Sáhara con la cuestión israelí-palestina, que está latente durante todo el periodo. Marruecos siempre jugó un papel de proximidad en la política exterior norteamericana en Oriente Próximo. Esta política era favorecer la posición de Israel en la zona y a cambio ha recibido el apoyo permanente de EEUU, algunas veces más veladamente y otras veces directamente, en función de cómo evolucionaba el conflicto en Oriente Próximo", comenta el profesor canario.

"Así el conflicto del Sáhara Occidental está vinculado a través de la geopolítica norteamericana para Oriente Próximo. No es que el conflicto en sí del Sáhara tenga una vinculación directa sino que el vínculo es la geopolítica norteamericana y su apoyo a las posiciones israelíes para ganar aliados que reforzasen la posición de Israel en un entorno de hostilidad. Empezaron a cosechar amistades a partir de los Acuerdos de Camp David, con Egipto, y ha sido una suma por goteo posterior que ha ido acabando con la situación originaria de aislamiento de Israel en la zona", señala resumiendo el camino hasta los Acuerdos de Abraham.

El impulso que le dio Trump a las relaciones entre Washington y Rabat enraiza con el apoyo masivo que Reagan consagró al monarca Hasan II. "El de Reagan, sin duda, fue el Gobierno de EEUU que más ha favorecido las posiciones de Marruecos. Su apoyo fue definitivo, fue el que hizo una mayor cantidad de inversión y el que favoreció la adquisición de nuevo armamento para Marruecos, desplegó asesores militares sobre el terreno, construyó -con otros aliados- los muros de contención, desplegó mucha Inteligencia militar sobre el terreno... A partir de ahí se produjo una nueva situación en la guerra. Hasta la entrada masiva de EEUU apoyando a Marruecos, el Frente Polisario tenía un control bastante extenso del territorio, en torno al 80% del territorio. Con este apoyo masivo de Reagan a Marruecos, las tornas se invirtieron y a partir de entonces es Marruecos el que controla el 80-85% del territorio y los saharauis están detrás de los muros", resume.

Aún es pronto para analizar hacia dónde se dirigirá el timón de Biden en el conflicto del Sáhara Occidental y cuál será el alcance de sus políticas sobre el terreno. En el horizonte queda la creación de un contexto para convencer a las partes a volver a las negociaciones en el seno de Naciones Unidas. Pero lo que es seguro es que EEUU tendrá un papel clave. "No va a haber solución si no es de la mano de EEUU. No hay otro actor que pueda poner fin al conflicto y buscar una salida honrosa para todos", opina Garí.


Etiquetas:  #Un #año #del #tuit #que #incendió #el #Sáhara #Occidental

COMENTARIOS