Un estudio español apunta que cuatro de cada diez pacientes con viruela del mono sufren formas graves
11:42
16 Agosto 2022

Un estudio español apunta que cuatro de cada diez pacientes con viruela del mono sufren formas graves

El análisis que recoge 'The Lancet' subraya que los contagios se dan en su mayoría por contacto piel con piel. Además, las conclusiones de los centros participantes de Madrid y Cataluña inciden en las formas atípicas de aparición

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Conforme se suman nuevos casos de viruela del mono, más detalles salen a la luz del nuevo brote fuera de África que desde hace tres semanas se convirtió en una emergencia mundial de salud pública, como decretó la OMS. Ahora, un nuevo trabajo español apunta que cuatro de cada diez pacientes sufren las complicaciones de la infección. Es decir, casi la mitad de los pacientes sufre las formas más graves e invalidantes de lo que se pensaba.

Los casos globales de viruela del mono ascienden a 26.017, con nueve muertes (dos de ellas en nuestro país), de acuerdo con las estadísticas que actualiza diariamente la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos datos se habrán incrementado desde el pasado 5 de agosto. España comunicaba el pasado viernes un total de 4.942 personas, de los que 139 han sido hospitalizados y dos han fallecido.

Tres centros han participado en el estudio que engloba los detalles más de 180 pacientes, Hospital 12 de Octubre de Madrid, el Hospital Universitario Germans Trias-Fundación de Lucha contra las Infecciones y el Hospital Universitario Vall d'Hebron, ambos en Barcelona. Los datos se han

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Aquí, otro de los autores, Oriol Mitjà, explica cómo son las complicaciones que "producen dolor de intensidad elevada, por un lado, la inflamación de la mucosa anal y, por otro, la ulceración de las amígdalas palatinas. La primera produce dolor al defecar y la segunda dificulta tragar el alimento. Se tratan con analgésicos y antiinflamatorios de diferente intensidad y por vía de administración rectal u oral según cual sea la afectación".

Pero "en no pocos casos, nos encontramos con pacientes que requieren el ingreso porque no pueden llegar a tragar y los umbrales del dolor son tan, tan elevados que ingresan para poder pautarles analgésicos potentes", subraya Tarín. Las amigdalitis asumen que se debe a un contacto estrecho con zonas infectadas. Las lesiones que recoge el artículo también se observan en el 'parte' semanal de la infección que proporciona Sanidad: de los casos en los que existe información clínica, seis de cada diez tenían exantema anogenital (59,4%).

Todo esto dibuja una infección muy alejada de los conceptos iniciales: sintomatología leve que permitía volver a la vida normal tras la cuarentena. "Debemos tener en cuenta las nuevas formas de presentación para decidir si los aislamientos actuales son suficientes o no", apunta el dermatólogo sobre uno de los puntos críticos a la hora de cortar los contagios.

De nuevo, otro trabajo vuelve a hacer hincapié en la transmisión del virus: "El trabajo que hemos realizado pone el acento en la evidencia del contacto piel con piel durante las relaciones sexuales como el factor dominante en la transmisión de la viruela del mono", apunta Tarín. La semana pasada era la Asociación Española de Dermatología quien, a través de un trabajo en la revista British Journal of Dermatology, resaltaba este hecho: menos lesiones cutáneas, pero en zonas de contacto sexual.

Pese a que ambos trabajos reúnen pequeños grupos de pacientes, no más de 200, sí que dejan entrever que la transmisión del virus mantiene un patrón concreto alejado de lo que hasta ahora se consideraba: un contagio de animal a humano. Ahora, se da entre humanos durante las relaciones sexuales mayoritariamente. "No creemos que la transmisión aérea tenga un papel fundamental, y sí el contacto estrecho. Esto influye en las medidas que se deben tomar", aclara el dermatólogo madrileño.

Uno de los puntos en los que Mitjà considera que hay que mejorar, como también concluyen en el análisis, es en la detección. "En las unidades especializadas en salud sexual o infecciones de transmisión sexual se hace un buen manejo clínico, pero varía de una clínica a otra. Faltan guías clínicas para estandarizar el manejo diagnóstico y terapéutico en todas partes".

Esto se debe a que la viruela del mono aparece bajo formas atípicas y esto exige a los médicos tener un alto índice de sospecha de la enfermedad, que puede lograrse no sólo con los protocolos actuales sino con la entrevista epidemiológica. Esto es así porque en el trabajo se describe un síndrome clínico relacionado con proctitis, con diferentes características clínicas, incluyendo manifestaciones sistémicas antes del inicio de las lesiones, en individuos que reportan sexo anal-receptivo, que difiere de otras presentaciones.

"Y esto es importante, porque esta lesión es muy invalidante y dolorosa. Y necesitamos que se conozca más allá del peso del estigma. En este tiempo, hemos visto muchos pacientes y la cuestión emocional hace que muchos pacientes no consulten, no acudan a los centros... Esto es un error que debemos subsanar", recalca Turín.

Uso profiláctico de las vacunas contra el virus

No eran objeto de estudio de su análisis, como recuerda Mitjà, pero las vacunas pueden ser un punto de inflexión en el curso de la infección, comenta Turín. "Hemos visto que su uso puede ser más útil en la preexposición". El dermatólogo explica que a través de algún caso en su hospital han constatado que "todavía no sabemos el impacto postexposición". A la pareja de un paciente infectado se le administró la vacuna "en concepto de contacto estrecho en los primeros días, pero no sabemos si más tarde desarrolló la infección de forma leve por la vacuna o porque iba a ocurrir así por otras cuestiones".

En nuestro país se disponen en la actualidad de 5.200 dosis que ya tienen las comunidades. Madrid y Cataluña ya han puesto más de un millar cada una, y poco a poco el resto se van sumando. La mayoría la administran de forma profiláctica en población con alto riesgo de contagio.


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