Una isla del Caribe, los ángulos de una brazada y una cuesta en Pontevedra: los secretos para Tokio de Javi Gómez Noya
11:54
24 Julio 2021

Una isla del Caribe, los ángulos de una brazada y una cuesta en Pontevedra: los secretos para Tokio de Javi Gómez Noya

El gallego detalla a EL MUNDO su concienzuda preparación a sus 38 años para sus últimos Juegos. ''Ayuda tener gente de calidad que saca lo mejor de ti mismo'', alaba a David Castro y Víctor Benages, sus 'sparrings'

Naomi Osaka El mensaje del pebetero: los negros japoneses existen Todas las opciones ¿A cuántas medallas aspira España? Apertura Una ceremonia sobria, con protestas fuera del estadio Ciclismo El positivo de un auxiliar hace temblar a España

Aún le queda a Javier Gómez Noya el ardor suficiente como para despachar el último baile olímpico. Un año después de lo previsto que, como para tantos veteranos en su misión de repliegue, no deja de ser otro hándicap más. El Capitán interrumpió su lógico traslado a la larga distancia -en 2018 debutó en el Ironman de Hawai- para despedirse a lo grande de la especialidad que le hizo eterno: cinco veces campeón del mundo y plata en Londres 2012. Un reto -mañana a las 23.30 hora española- a los 38 años y con la espina clavada de su ausencia en Río de Janeiro. Un reto que necesitaba una dedicación extra. Y, qué cosas, la fue a encontrar en un paraíso.

Cozumel es una isla del Caribe, no lejos de Cancún, frente a Playa del Carmen. Es sinónimo de buceo, pero también de triatlón, famoso por su Ironman 70.3. Tras un periodo invernal en Lanzarote, Gómez Noya estableció allí su base para preparar a conciencia el desafío de los Juegos. Se llevó a toda su tropa en dos concentraciones de casi un mes cada una: la primera en abril -coronada con su triunfo en el Challenge de Cancún-, y la segunda justo antes de viajar a Japón. Razones no le faltaban. Lo llamaron 'La sauna'.

"Es un lugar muy duro para entrenar por el calor y la humedad, pero es lo que nos vamos a encontrar en Tokio", confiesa el de Pontevedra a EL MUNDO. "Queríamos adaptarnos, hacer algunos test y sacar conclusiones. Y por otra parte, tenemos buenas condiciones para entrenar allí, buena disponibilidad de instalaciones y todo lo que necesitamos", añade.

Junto a su mujer, la también triatleta Anneke Jenkins, le ha acompañado su entrenador, Carlos Prieto. Y dos sparrings de lujo, Víctor Benages y David Castro. Allí también se les unió el mexicano Crisanto Grajales. "Se trataba de juntarnos tres o cuatro compañeros de entrenamiento que me pudieran echar un mano. Y generar un buen ambiente. Hemos entrenado tres sesiones al día, todos los días", admite Javi, que agradece el esfuerzo de los que viajan con él. "Siempre ayuda a tener gente de mucha calidad como David. O Víctor, que siempre tiene un puntito más que yo en la natación. Te ayudan a sacar lo mejor de ti mismo", alaba.

El calor y la humedad -los españoles utilizarán una cinta especial en la cabeza con hielo, diseñada por Austral, para reducir la temperatura corporal- esperan en la bahía de Tokio, en una prueba que arranca a las 6.30 de la mañana hora local para evitar el subidón de temperaturas que los técnicos de la ITU (Federación Internacional) tienen estudiado que se produce a partir de las 9.00 h. Esa fue una de las grandes razones de la expedición. También la carretera llana de Cozumel, ideal para los entrenos de bicicleta, los caminos para la carrera a pie y las aguas cristalinas (y la piscina) para la natación.

Esos viajes no han sido los únicos secretos del Capitán. El confinamiento también le sirvió para conocerse todavía más a sí mismo. A falta de competiciones, siempre es bueno volver a los orígenes. "Aprovechamos para trabajar temas técnicos, en natación y en carrera. Mucho skipping, tratar de fortalecer el tobillo, gimnasio, prevención... Mejorar esos detalles que te pueden dar un puntito sin ser tan exigente a nivel fisiológico. No era el momento de entrenar con demasiada intensidad", recuerda.

El equipo de Gómez Noya, en su viaje a Cozumel.El equipo de Gómez Noya, en su viaje a Cozumel.

Noya, nadador excepcional, también encontró milímetros en los que hacer más eficaz sus brazadas, la obsesión de los genios. "El tema del ángulo del agarre, la primera tracción, ser más eficiente. Porque tiende a caerse el codo, sobre todo cuando estás cansado de entrenar otros deportes. Mantener esas buenas costumbres técnicas en natación, que cuando tu cuerpo se va especializando más en correr y en la bici cuesta mantener", confiesa.

Y ahí los resultados. Javi se intuye en plenitud, más satisfecho que nunca, a pesar de que es consciente de que su nombre quizá ya no está, como antaño, entre los primeros de los candidatos al oro. Pero, ¿quién se fía de una leyenda? "Hay una cuesta en Pontevedra en la que entrené toda la vida. Hace unas semanas hice mi mejor tiempo ahí de siempre. Y un buen test de 1.500 metros. Estoy a un buen nivel". Avisados quedan.

Noya, nadando en las aguas del Caribe.Noya, nadando en las aguas del Caribe.EL MUNDO

Etiquetas:  #Una #isla #del #Caribe #los #ángulos #de #una #brazada #y #una #cuesta #en #Pontevedra #los #secretos #para #Tokio #de #Javi #Gómez #Noya

COMENTARIOS